La eurozona cerró el segundo trimestre de 2026 con un crecimiento del 0,4 %, su mejor avance trimestral en un año, mientras la UE registró un 0,5 %, según la revisión publicada por Eurostat. En términos interanuales, el PIB avanzó un 1 % en la zona euro y un 1,2 % en el conjunto comunitario, una mejora clara frente al arranque del año y una señal de que la recuperación sigue, aunque sin una base homogénea.

España volvió a destacar entre las grandes economías del euro, con un alza trimestral del 0,7 % y un 2,7 % interanual, por delante de Alemania, Francia e Italia, que crecieron solo un 0,2 %. La brecha confirma que el impulso de la unión monetaria sigue apoyado en unos pocos motores nacionales, mientras otros socios, como Bélgica y Austria, quedaron estancados. El empleo también avanzó un 0,1 % en ambas áreas, un dato moderado pero consistente con una expansión todavía frágil.
