Científicos de Harvard identificaron el exoplaneta LHS 1140b, un cuerpo rocoso con atmósfera que orbita dentro de la zona habitable de su estrella enana roja. Situado a 48 años luz en la constelación de Cetus, presenta un radio 1,7 veces mayor que el de la Tierra y una masa 5,6 veces superior, lo que lo sitúa como un mundo más denso aunque de composición similar.

El hallazgo más relevante es la detección directa de helio en su atmósfera mediante señales infrarrojas, la primera registrada en un exoplaneta rocoso. Esta observación, publicada en Science, permite analizar cómo evolucionan las envolturas gaseosas en planetas de este tipo y qué factores determinan su retención a lo largo de miles de millones de años.
Aunque no se han confirmado océanos ni temperaturas adecuadas para la vida, la presencia de atmósfera y su ubicación ofrecen un punto de referencia sólido para futuros estudios de habitabilidad. El caso de LHS 1140b demuestra que la búsqueda de mundos análogos requiere priorizar la caracterización atmosférica antes que la simple similitud de tamaño o distancia.
