VENEZUELA.- A 19 días de los terremotos que afectaron el norte del país, los cuerpos de Fabio, un niño de nueve años, y de su madre fueron recuperados entre los escombros del edificio Tahití en La Guaira. El caso había concentrado la atención de familiares, vecinos y equipos de rescate debido a las expectativas de que el menor pudiera encontrarse con vida bajo la estructura derrumbada.
Localización de los restos en Caraballeda
Los cuerpos fueron encontrados juntos durante la noche del domingo 12 y la mañana del lunes 13 de julio en las residencias Tahití, ubicadas en Caraballeda. Los reportes de medios locales indican que las labores de recuperación continuaban en uno de los inmuebles que más atención recibió tras el desastre. La identificación correspondió a Fabio Bastardo y a su madre Kiriaki, según las informaciones difundidas.
El padre del menor, Francisco Bastardo, había llegado desde el exterior tras enterarse del colapso y encabezó personalmente las gestiones para continuar la búsqueda. Esta participación mantuvo durante días el seguimiento público del caso.

Señales reportadas y expectativas familiares
Familiares indicaron que el niño habría emitido señales de vida en los días posteriores al sismo del 24 de junio. Estos testimonios, recogidos por medios venezolanos, alimentaron la esperanza de un rescate exitoso. Sin embargo, la ausencia de un informe técnico oficial que confirmara dichas señales limitó la información a relatos de cercanos y coberturas periodísticas.
Dificultades estructurales en el edificio Tahití
El tipo de colapso del inmueble complicó las operaciones. Rescatistas mexicanos describieron que las estructuras se entrecruzaron formando una configuración similar a una equis, lo que incrementó los riesgos al retirar escombros. Hasta el momento del hallazgo, al menos 16 personas permanecían sin ser localizadas en ese edificio. Vecinos habían señalado la insuficiencia de grúas y maquinaria pesada, lo que obligó a realizar parte de las tareas con herramientas manuales.
Balance oficial de las víctimas
El presidente de la Asamblea Nacional, Jorge Rodríguez, informó que el número de fallecidos por los dos sismos de magnitudes 7.2 y 7.5 alcanzó los 4.490, con 16.740 heridos. Además, 6.462 personas fueron rescatadas con vida y 17.907 quedaron sin vivienda. Estas cifras reflejan el avance progresivo de las labores de desescombro en las zonas más afectadas, principalmente La Guaira y Caracas.
Reclamos de las familias afectadas
Familiares de víctimas han señalado la falta de personal y equipo suficiente para acelerar la recuperación de cuerpos. Una damnificada mencionó que los primeros esfuerzos en el edificio Tahití contaron con apoyo de equipos mexicanos, aunque posteriormente las tareas se ralentizaron. Estos reclamos forman parte de demandas más amplias relacionadas con la identificación de restos y el acceso a información clara para cerrar procesos de duelo.
Persistencia de la emergencia en La Guaira
La Guaira sigue concentrando buena parte de la atención humanitaria debido a la magnitud de los daños en edificios residenciales. El caso de Fabio y su madre ilustra la prolongada espera que enfrentan muchas familias. Aunque la recuperación de estos cuerpos marca el cierre de una búsqueda específica, otros residentes continúan pendientes de localización en el mismo inmueble.
Los procesos de identificación forense y entrega de restos representan la siguiente etapa para los allegados. Registros incompletos y condiciones de trabajo bajo presión han generado dificultades adicionales en esta fase, según reportes de la zona. La historia de Fabio resume el impacto humano sostenido del desastre, donde cada recuperación confirma que las consecuencias se extienden más allá de las cifras oficiales.
