Familia exige a CFE por electrocución en Tijuana

A casi dos años de la muerte de Anselmo Álvarez Sarabia y su perro Chato, electrocutados por un cable de la CFE caído en el Ejido Chilpancingo de Tijuana, sus familiares denuncian que la empresa aún no asume responsabilidad. El accidente ocurrió en diciembre de 2024 cuando la cadena del animal condujo la corriente al contacto con el cable sobre la vía pública. Los reportes previos de vecinos, incluido un folio telefónico, fueron ignorados y ninguna cuadrilla llegó antes de las 11:00 horas del suceso.

La reunión sostenida la semana pasada con representantes de la paraestatal marcó el primer contacto formal. Ante la pregunta sobre el monto de indemnización, el hermano de la víctima respondió que solo exige lo que marque la ley. Esta postura revela un interés prioritario en el reconocimiento de responsabilidad antes que en una cifra específica, lo que podría sentar precedente en casos similares donde la omisión de mantenimiento genera tragedias evitables.

Prescripción y llamado a la justicia

La familia teme que el tiempo derive en prescripción y exige que la Fiscalía General del Estado avance en la investigación para determinar responsabilidades. Anselmo, de 42 años, dejó tres hijos; Chato era parte integral del hogar. El caso expone fallas recurrentes en la atención a reportes de infraestructura eléctrica y la urgencia de plazos claros para evitar que la impunidad prevalezca por inacción institucional.

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