La Federación Nacional de Trabajadores Petroleros del Perú (FENPETROL) solicitó que las 1.639 observaciones identificadas en la Nueva Refinería Talara sean revisadas y difundidas con sustento técnico, luego de que la cifra fuera reportada por un medio nacional. El gremio afirmó que presentar todos los hallazgos como desperfectos puede inducir a conclusiones imprecisas, debido a que las observaciones abarcarían materias de distinta naturaleza, desde asuntos documentales y regulatorios hasta eventuales problemas que podrían afectar equipos, procesos o condiciones de seguridad.
En un pronunciamiento, la organización sindical pidió que Petroperú, los organismos de control y las entidades supervisoras establezcan una clasificación pública de cada caso. La propuesta incluye identificar el origen de la observación, su nivel de criticidad, el área o contratista responsable, las medidas correctivas aplicadas, el estado actual de atención y el plazo previsto para su subsanación. Para FENPETROL, esa información es necesaria para determinar si los hallazgos revelan riesgos operativos relevantes o corresponden a pendientes habituales de un complejo que continúa en fase de estabilización.

La diferencia entre una falla crítica y un pendiente de arranque
El punto central del reclamo es la necesidad de distinguir entre fallas que comprometan la integridad mecánica de una unidad, la seguridad industrial o la continuidad del proceso, y observaciones asociadas a ajustes propios de la puesta en marcha. FENPETROL incluyó en este segundo grupo a trabajos de mantenimiento programado, entregables documentales, exigencias de cumplimiento normativo y correcciones de ingeniería o construcción que no necesariamente implican un peligro inmediato.
La precisión tiene relevancia operativa y financiera. Una refinería de la escala de Talara reúne unidades interdependientes, sistemas auxiliares, redes de servicios, controles ambientales y contratos de tecnología especializados. En ese contexto, un listado amplio de observaciones no permite, por sí solo, medir el desempeño real de la planta si no se conoce cuántos casos son críticos, cuántos ya fueron cerrados y cuáles requieren inversión, intervención técnica o acciones contractuales. La ausencia de esa desagregación dificulta también evaluar la responsabilidad de cada participante del proyecto.
FENPETROL señaló que Petroperú informó durante 2025 la ejecución de trabajos para elevar la confiabilidad de diversas unidades y eliminar restricciones operativas. También recordó la parada programada de la Unidad de Flexicoking, conocida como FCK, para labores de mantenimiento. Según el sindicato, una detención de ese tipo no debe interpretarse automáticamente como evidencia de una falla, ya que las paradas programadas forman parte de los ciclos de mantenimiento y de la gestión de confiabilidad de instalaciones industriales complejas.
Capacidad de operación y controversia sobre la Flexicoking
El gremio sostuvo además que operar una unidad por debajo del 100% de su capacidad no equivale necesariamente a una deficiencia técnica. La carga procesada puede variar por características del crudo disponible, planes de refinación, demanda del mercado, inventarios, restricciones de otras unidades o decisiones de optimización económica. Sin embargo, esa explicación no reemplaza la necesidad de divulgar indicadores verificables sobre disponibilidad, utilización, paradas no programadas, rendimientos y cumplimiento de metas de producción.
Respecto de los incidentes mencionados en torno a la FCK, FENPETROL pidió diferenciar los hechos ocurridos en esa unidad de aquellos registrados en calderas o infraestructura tercerizada. La federación cuestionó que se atribuya a la Flexicoking una “explosión” cuando el evento habría ocurrido en una instalación distinta. El sindicato sostuvo que esa precisión no busca restar importancia a ningún incidente, sino evitar atribuciones sin una delimitación técnica del lugar, las causas, la cadena de operación y los responsables involucrados.
La discusión expone una tensión habitual en proyectos de gran infraestructura: la transparencia debe permitir conocer los riesgos reales sin diluir las diferencias entre una no conformidad administrativa, un incumplimiento contractual, una limitación operativa y una condición que pueda afectar la seguridad. Para usuarios, autoridades y acreedores de Petroperú, el dato relevante no es solo el número total de observaciones, sino la capacidad de la empresa para priorizarlas, cerrarlas y acreditar que las unidades operan bajo parámetros seguros y confiables.
Contratistas, supervisión y análisis forense pendiente
FENPETROL solicitó que la revisión incluya todas las etapas del proyecto y a las empresas que intervinieron en su ejecución. Técnicas Reunidas estuvo a cargo de la planta principal, mientras que Cobra ejecutó y ensambló unidades auxiliares; la tecnología de Flexicoking corresponde a ExxonMobil. Según la federación, cualquier deficiencia debe evaluarse a la luz de las obligaciones contractuales de cada actor, los estándares comprometidos y el momento en que apareció el problema, para evitar responsabilidades genéricas o conclusiones sin respaldo documental.
El pronunciamiento también menciona que la memoria anual 2025 de Petroperú registra controversias y procesos arbitrales relacionados con Cobra y Técnicas Reunidas, incluidos asuntos vinculados a penalidades contractuales. La existencia de esas disputas vuelve especialmente relevante preservar la trazabilidad de las observaciones: determinar cuándo fueron detectadas, quién las comunicó, qué respuesta se dispuso y si correspondía activar garantías, sanciones o mecanismos de corrección durante la obra.
Finalmente, FENPETROL exigió asegurar la continuidad y culminación del análisis forense interno dispuesto por el Directorio de Petroperú mediante el Acuerdo N.° 112-2024-PP. En septiembre de 2025, la empresa estatal informó que había iniciado una convocatoria internacional, identificada como PCI-001-2025-OFP, para revisar el origen, contratación, construcción, supervisión y entrada en operación de la refinería. El gremio pidió asimismo transparentar las condiciones del financiamiento de hasta US$500 millones y del posterior financiamiento puente de hasta US$475 millones, incluidos intereses, comisiones, garantías y costos asociados. La divulgación de esos resultados será determinante para establecer responsabilidades y recuperar credibilidad sobre la operación y sostenibilidad financiera del principal activo de refinación del país.
