Ferrocarril del Istmo justifica compra de locomotoras usadas

El Ferrocarril del Istmo de Tehuantepec determinó que la adquisición de locomotoras reconstruidas resultaba viable tras evaluar riesgos en materia de seguridad, operación comercial y finanzas. El análisis quedó plasmado en el Estudio de Costo Beneficio que la empresa elaboró antes del accidente registrado el 28 de diciembre de 2025 en la Línea Z, donde perdieron la vida 14 pasajeros y cerca de 100 resultaron lesionados.

El documento, al que tuvo acceso EL UNIVERSAL, compara directamente el costo y los plazos de entrega entre equipos nuevos y reconstruidos. Una locomotora nueva tiene un precio de 4.6 millones de dólares y requiere entre dos y tres años para su fabricación, mientras que una unidad reconstruida cuesta 2.5 millones de dólares y puede entregarse en cuatro o cinco meses. Estas cifras fueron determinantes para la decisión adoptada por la entidad.

Ferrocarril del Istmo justifica compra de locomotoras usadas

Confiabilidad demostrada en operación diaria

El estudio señala que las locomotoras ya en servicio dentro del Tren Interoceánico habían mostrado un desempeño confiable sin afectar la eficiencia operativa. Según el texto, la experiencia acumulada durante la primera etapa de carga permitió constatar que el equipo usado no incrementaba el riesgo de fallas que pudieran comprometer el servicio. Esta observación sirvió como base para afirmar que la compra de unidades reconstruidas no comprometía la seguridad ni la continuidad de las operaciones.

Durante el primer trimestre de operaciones de carga, el promedio registrado fue de 3 mil 676 toneladas mensuales. Con el incremento de clientes, esa cifra se elevó hasta alcanzar un promedio actual de 43 mil toneladas mensuales, con tendencia al alza. El documento vincula este crecimiento con el cumplimiento de los objetivos comerciales y subraya que disponer de equipo en plazos cortos resulta indispensable para sostener la expansión.

Plazos de entrega y necesidades del servicio

El análisis financiero consideró que esperar entre 24 y 36 meses para recibir locomotoras nuevas podría afectar la capacidad de respuesta ante el aumento de la demanda. Por el contrario, las unidades reconstruidas permiten incorporar capacidad adicional en un lapso de cuatro a cinco meses. Esta diferencia temporal fue presentada como un factor clave para evitar interrupciones en el flujo de mercancías y pasajeros.

El Estudio de Costo Beneficio resume su conclusión de la siguiente manera: derivado de la evaluación de riesgos en seguridad, operativos, comerciales y financieros, así como del análisis económico, se considera factible la adquisición de locomotoras usadas. La entidad argumenta además que el equipo ya en operación ha contribuido a la generación de ingresos desde su puesta en marcha.

Contexto del proyecto y decisiones previas

El Tren Interoceánico forma parte de una estrategia de infraestructura orientada a conectar el océano Pacífico con el Atlántico a través del Istmo de Tehuantepec. La rehabilitación de vías y la incorporación de material rodante buscan atender tanto el transporte de carga como el servicio de pasajeros. En ese marco, la elección entre equipo nuevo y reconstruido se inscribe en una tendencia observada en Estados Unidos durante la última década, donde varias compañías ferroviarias han optado por la reconstrucción para reducir costos y acortar tiempos de incorporación.

El documento no detalla las condiciones específicas de mantenimiento que se aplicarían a las nuevas unidades adquiridas, aunque reitera que las locomotoras ya existentes demostraron su funcionalidad sin comprometer la operación. Esta afirmación se presenta como respaldo técnico a la decisión tomada antes del accidente de diciembre de 2025.

Implicaciones operativas y financieras

La reducción del desembolso por unidad, de 4.6 a 2.5 millones de dólares, representa un ahorro significativo cuando se contempla la necesidad de ampliar la flota en el corto plazo. Al mismo tiempo, la disponibilidad más rápida permite mantener el ritmo de crecimiento del volumen transportado, que pasó de poco más de tres mil toneladas a más de 43 mil toneladas mensuales. El estudio vincula este incremento con la consolidación de clientes y con la capacidad de la entidad para cumplir compromisos comerciales.

Desde la perspectiva del análisis de riesgos, el documento sostiene que la confiabilidad observada en el equipo usado reduce la probabilidad de fallas que pudieran afectar la prestación del servicio. Esta valoración se realizó antes de los hechos de la Línea Z y forma parte del sustento presentado para justificar la compra.

El Ferrocarril del Istmo de Tehuantepec mantiene que la adquisición de locomotoras reconstruidas responde a una necesidad de abastecimiento inmediato que no puede satisfacerse con los plazos de fabricación de equipo nuevo. El Estudio de Costo Beneficio concluye que esta opción resulta factible bajo los criterios de seguridad, operación comercial y viabilidad financiera evaluados por la entidad.

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