La FIFA ha cerrado la controversia generada por el gol invalidado a Croacia en el tiempo de descuento ante Portugal. La tecnología del balón oficial detectó un leve toque de cabeza de Igor Matanović que situaba a Mario Pašalić en fuera de juego, confirmando la decisión arbitral tras la revisión del VAR.

Los sensores IMU integrados en el balón Trionda registraron el contacto imperceptible a simple vista y generaron un gráfico que respaldó la anulación. Esta precisión elimina el margen de error humano en jugadas de milímetros y refuerza la credibilidad del arbitraje en torneos de alto nivel.
Impacto de la Connected Ball
El sistema Connected Ball combina datos de contacto con el fuera de juego semiautomático, ofreciendo a los árbitros información objetiva en segundos. En este caso, el leve roce de Matanović activó la posición adelantada de Pašalić, demostrando que la tecnología no solo resuelve disputas, sino que acelera decisiones que antes requerían minutos de análisis subjetivo.
La FIFA subraya que esta herramienta reduce significativamente las protestas y eleva el estándar de justicia en el fútbol. Su aplicación en el Mundial marca un precedente: las decisiones ya no dependen exclusivamente de la percepción visual, sino de datos verificables que minimizan la polémica y protegen la integridad del resultado.
