El fondo estadounidense COC Global, que asumió el control mayoritario de Flybondi en junio de 2025, ha puesto en evidencia una serie de irregularidades contables y operativas que habrían llevado a la aerolínea argentina al borde de la quiebra. El proceso de auditoría interna, que concluye el 31 de julio, derivó en la remoción del exdirector ejecutivo Mauricio Sana y de varios directivos, junto con la decisión de presentar denuncias judiciales ante la Justicia argentina.
Según el comunicado emitido por el fondo, la compañía recibía 70 millones de dólares en aportes frescos mientras enfrentaba una situación terminal a solo tres días de cesar operaciones. Sin embargo, la estrategia operativa previa habría estado sustentada en información falsa que distorsionó el plan de negocios y generó pérdidas adicionales para accionistas, trabajadores y pasajeros.
El punto de inflexión tras la due diligence
El ingreso de COC Global como accionista principal activó un examen exhaustivo que reveló divergencias sustanciales entre los datos presentados por el management anterior y la realidad financiera de Flybondi. Esta brecha no solo justificó la suspensión temporal de vuelos, sino que obligó a reiniciar operaciones con apenas dos aeronaves mientras se planifica la recuperación del resto de la flota.
La aerolínea, fundada en 2016 y operativa desde 2018, conecta rutas domésticas argentinas con Brasil, Paraguay y Perú. La participación minoritaria del fondo Cartesian Capital Group añade otra capa de complejidad a la gobernanza actual, ya que cualquier acción legal podría afectar también a este inversor pasivo.

Uno de los hallazgos centrales apunta a que los aportes de capital realizados por COC Global se vieron comprometidos por maniobras operativas de ribetes fraudulentos, según la propia descripción del fondo. Esta situación generó un perjuicio directo a las finanzas de la empresa y motivó la inmediata reestructuración del equipo directivo.
Perspectivas enfrentadas entre inversores y exdirectivos
Desde la óptica de COC Global, la prioridad radica en recuperar la viabilidad operativa para integrarla a un grupo logístico regional que incluye Oca, Flecha Log y otras unidades de transporte aéreo y terrestre. Esta visión busca sinergias que trasciendan el modelo tradicional de low cost y generen ingresos adicionales mediante carga y distribución.
Por el contrario, los exdirectivos removidos podrían argumentar que las decisiones tomadas respondían a un contexto de alta volatilidad en el mercado argentino, donde la inflación, el tipo de cambio y las restricciones regulatorias complican cualquier proyección. Hasta el momento no han emitido comunicados públicos que refuten las acusaciones.
Los trabajadores y pasajeros enfrentan consecuencias inmediatas: la reducción temporal de la flota afecta la frecuencia de vuelos y la confiabilidad del servicio, mientras que cualquier litigio prolongado podría derivar en demoras salariales o cambios en las condiciones laborales.
Implicancias para el sector de bajo costo en la región
El caso Flybondi ilustra cómo los procesos de due diligence en aerolíneas latinoamericanas pueden exponer debilidades estructurales que van más allá de la gestión individual. En un mercado donde múltiples carriers low cost compiten con márgenes ajustados, la falta de transparencia contable puede erosionar la confianza de inversores institucionales que buscan retornos predecibles.
La estrategia de COC Global de convertir Flybondi en pieza de un ecosistema logístico más amplio representa un modelo que podría replicarse en otras compañías regionales. Sin embargo, el éxito dependerá de la capacidad para resolver los litigios pendientes sin comprometer la liquidez necesaria para mantener certificaciones aeronáuticas y rutas activas.
Riesgos legales y operativos que se proyectan
Las acciones judiciales anunciadas contra los responsables de las irregularidades introducen incertidumbre sobre el alcance de las responsabilidades civiles y penales. En Argentina, los precedentes en disputas corporativas de este tipo suelen extenderse varios años, período durante el cual la aerolínea deberá operar bajo supervisión judicial y con recursos limitados.
Otro riesgo radica en la posible pérdida de slots aeroportuarios y acuerdos comerciales si la flota no se recupera con rapidez. La competencia de Aerolíneas Argentinas y otras low cost regionales podría capitalizar cualquier interrupción prolongada para ganar cuota de mercado.
En el mediano plazo, la integración con empresas de logística del grupo podría ofrecer una vía de estabilización, pero también expone a Flybondi a fluctuaciones de otros sectores como el transporte terrestre y la paquetería, que enfrentan sus propios desafíos regulatorios y de costos.
El desenlace de esta crisis dependerá tanto de la solidez de las pruebas presentadas ante la Justicia como de la habilidad del nuevo management para restaurar la confianza de clientes y empleados mientras avanza la reestructuración.
