El precio promedio nacional de la gasolina regular en Estados Unidos descendió por séptima semana consecutiva y se ubica ahora en su nivel más bajo desde mediados de marzo. Según datos de la consultora GasBuddy, el valor promedio bajó siete centavos la semana pasada hasta situarse en 3.78 dólares por galón, equivalente a 17.45 pesos por litro. El diésel registró una caída aún mayor, de once centavos, hasta 4.88 dólares por galón.
Esta evolución se produjo en un contexto de elevada volatilidad geopolítica. Estados Unidos e Irán intercambiaron ataques antes de alcanzar un acuerdo para cesar las hostilidades el domingo previo al feriado del 4 de julio. El jefe de análisis de petróleo de GasBuddy, Patrick De Haan, señaló que las reducciones de precio ocurrieron a pesar de la tensión, ya que el acuerdo evitó un repunte significativo en los mercados energéticos.
Diferencias regionales y factores fiscales
La gasolina bajó de precio en 46 de los 50 estados, mientras que el diésel lo hizo en 49. Los estados con los precios más bajos fueron Indiana (3.21 dólares), Texas (3.24 dólares) y Oklahoma (3.29 dólares). En el extremo opuesto se encuentran Hawái (5.43 dólares), California (5.38 dólares) y Washington (5.12 dólares). Estas disparidades reflejan no solo la distancia a los centros de refinación, sino también la carga tributaria estatal, que en California eleva artificialmente el precio final según señalamientos del propio gobierno federal.

La demanda estacional previa al 4 de julio introduce un elemento adicional de incertidumbre. GasBuddy anticipa que algunos estados con ciclos de ajuste de precios podrían registrar alzas puntuales antes del feriado, mientras que en otros la tendencia a la baja se mantendría. La firma advierte que la situación entre Estados Unidos e Irán sigue siendo frágil y cualquier nuevo incidente podría alterar rápidamente las expectativas del mercado.
Estabilización del crudo y flujo por Ormuz
Los precios del petróleo se estabilizaron al inicio de la semana tras la caída superior al 10 % registrada la semana anterior. El analista de UBS Giovanni Staunovo explicó que la firma del memorando de entendimiento permitió el paso de más buques por el estrecho de Ormuz, liberando oferta que había quedado bloqueada. Esta mayor disponibilidad de transporte marítimo limitó las ganancias del crudo pese a los ataques previos entre Washington y Teherán.
El lunes los futuros del petróleo subieron más de 1 %, impulsados por la fragilidad percibida del acuerdo de paz provisional. No obstante, el flujo sostenido de exportaciones desde el Golfo Pérsico actuó como factor de contención. Esta dinámica ilustra cómo la resolución temporal de tensiones geopolíticas puede traducirse rápidamente en variaciones de oferta y, por ende, en ajustes de precios al consumidor.
Exigencia presidencial y perspectiva de mercado
El presidente Donald Trump instó el lunes a los vendedores de gasolina a reducir de inmediato los precios al consumidor, argumentando que el crudo cotiza alrededor de 68 dólares por barril y que los niveles actuales resultan excesivos. En un mensaje publicado en Truth Social, Trump propuso un objetivo de 2.50 dólares por galón y solicitó a California la eliminación de impuestos estatales sobre los combustibles.
La combinación de una oferta petrolera más fluida, la distensión temporal entre Estados Unidos e Irán y la presión política interna configura un escenario en el que los precios podrían seguir descendiendo de forma gradual. Sin embargo, la naturaleza impredecible de las relaciones internacionales y los ciclos de ajuste estatales introducen riesgos de reversiones abruptas. Los automovilistas en estados sin ciclos de ajuste continúan siendo los principales beneficiarios de la tendencia actual, mientras que la evolución futura dependerá tanto de factores de mercado como de decisiones políticas.
