MÉXICO.- La Generación Z no ha descartado casarse, formar una familia, estudiar o emprender, pero el 55% dice que ha pospuesto decisiones importantes por su situación financiera, según la Encuesta Global de Generación Z y Millennials 2026 de Deloitte.
El estudio, en su edición 15, reunió respuestas de 22,595 personas en 44 países y muestra que la presión económica también está influyendo en el trabajo y en la vivienda. Entre los planes que más se retrasan están el matrimonio, la maternidad o paternidad, los estudios superiores y el inicio de un negocio.

En el caso de los millennials, 52% también reporta haber aplazado decisiones relevantes por razones económicas. Deloitte señala que el costo de vida sigue siendo la principal preocupación de ambas generaciones por quinto año consecutivo; en la Gen Z, 38% lo identifica como su mayor preocupación.
La vivienda aparece como otro factor que condiciona esas decisiones. El 69% de la Generación Z dice que la disponibilidad o asequibilidad de vivienda influye directamente en dónde puede trabajar; entre los millennials, la proporción es de 64%.
La encuesta también registra presión en el manejo cotidiano del dinero. El 47% de la Gen Z y los millennials afirma vivir de sueldo a sueldo, y 34% de la Gen Z dice tener dificultades importantes para cubrir sus gastos básicos mensuales.
El estrés financiero alcanza también el horizonte de largo plazo: 44% de la Generación Z y 39% de los millennials señalan que su mayor fuente de tensión es el futuro económico. Además, 38% de la Gen Z y 36% de los millennials mencionan sus finanzas diarias como una presión constante.
Casi 30% de la Generación Z tiene un segundo empleo, de medio tiempo o tiempo completo, y 44% de quienes lo tienen dice hacerlo por necesidad financiera. Aun así, 53% espera que su situación económica personal mejore en los próximos 12 meses, frente a 45% de los millennials.
La encuesta de Deloitte añade que 74% de la Gen Z y los millennials utiliza inteligencia artificial en su trabajo diario, mientras que solo 25% de la Gen Z prefiere una progresión profesional acelerada mediante ascensos rápidos. El estudio describe una preferencia por estabilidad, desarrollo de habilidades y bienestar, y advierte que apoyos para vivienda, reubicación y flexibilidad pueden ganar peso para atraer y retener talento joven.
