El plan maestro presentado por el Geoparque Mundial de la Unesco Sierras Subbéticas establece una hoja de ruta con cinco ejes principales y una inversión superior a 3,4 millones de euros hasta 2028. Esta estrategia busca mantener la coherencia de las actuaciones mientras se elaboran el nuevo Plan de Ordenación de los Recursos Naturales y el Plan Rector de Uso y Gestión, ambos en fase de redacción. La Junta de Andalucía, a través de dos consejerías, la Mancomunidad de Municipios de la Subbética y el Grupo de Desarrollo Rural Subbética Cordobesa aportan los recursos necesarios para 15 objetivos específicos y 31 líneas de acción.
El contexto temporal coincide con la revalidación del estatus Unesco prevista para 2027 y con la futura estrategia de turismo sostenible de la región. La salida del director conservador Antonio García, tras una década al frente, añade un factor de cambio en la continuidad de la gestión diaria.
Los recursos y sus límites en un periodo de transición
Los 3,4 millones de euros se distribuyen entre investigación y geoconservación, educación y sensibilización, geoturismo, desarrollo local, y sostenibilidad y participación. Aunque la cifra supera las inversiones anuales habituales en espacios protegidos andaluces de tamaño similar, su aplicación se concentra en un marco transitorio que finaliza justo antes de la revalidación Unesco. Esto obliga a priorizar actuaciones que generen resultados medibles en poco tiempo, como programas de formación y pequeñas infraestructuras de interpretación.
La participación de dos consejerías distintas introduce una coordinación adicional que no siempre ha sido fluida en otros parques naturales andaluces. Los fondos del Grupo de Desarrollo Rural, por su parte, suelen vincularse a proyectos que generen empleo directo, lo que puede desplazar recursos hacia acciones de geoturismo en detrimento de tareas de geoconservación más técnicas.

Cambio de liderazgo y riesgos de continuidad
La marcha de Antonio García introduce una variable difícil de cuantificar. Durante sus diez años de gestión se consolidaron hitos como la ampliación de la red de geositios y la mejora de la cartografía geológica. Sin embargo, la ausencia de un relevo anunciado públicamente genera incertidumbre sobre la transmisión de conocimiento institucional acumulado. En geoparques de características similares, como el de Cabo de Gata-Níjar, los periodos de transición prolongados coincidieron con descensos temporales en la puntuación de las evaluaciones periódicas de Unesco.
El nuevo responsable deberá asumir simultáneamente la ejecución del plan actual y la preparación de la revalidación de 2027. Esa doble carga puede reducir el margen para innovar en las líneas de acción más novedosas, como las relacionadas con participación ciudadana y gobernanza.
Perspectivas de los actores implicados
Desde la Junta de Andalucía el plan se presenta como una herramienta de estabilidad que permite avanzar mientras se redactan los documentos normativos definitivos. Para la Mancomunidad de Municipios, el énfasis en geoturismo y desarrollo local representa una oportunidad de atraer visitantes fuera de temporada alta y diversificar la economía de los ocho municipios integrados. El Grupo de Desarrollo Rural, por su parte, valora especialmente las líneas de acción vinculadas a formación profesional y emprendimiento local.
Las asociaciones ecologistas locales han señalado que el peso relativo de las inversiones en geoconservación sigue siendo inferior al dedicado a promoción turística. Esta crítica se basa en que, sin una protección efectiva de los afloramientos geológicos más vulnerables, el aumento de visitantes podría acelerar procesos de degradación ya detectados en algunas canteras abandonadas del parque.
Implicaciones para el sector turístico y educativo
El eje de geoturismo contempla la creación de nuevos productos interpretativos y la mejora de la señalética en rutas existentes. Para los operadores turísticos de la zona esto supone una ampliación de la oferta diferenciada frente a destinos de sol y playa cercanos. No obstante, la falta de datos públicos sobre el número actual de visitantes que pernoctan en la comarca dificulta estimar el impacto económico real de estas actuaciones.
En el ámbito educativo, las líneas de sensibilización prevén ampliar los programas de visitas escolares y la formación de docentes. Esta orientación puede reforzar la conexión entre el geoparque y los centros educativos de Córdoba y provincias limítrofes, aunque requiere que los presupuestos de la Consejería de Desarrollo Educativo se mantengan estables durante los cuatro años del plan.
Escenarios hacia 2027 y más allá
La coincidencia del final del plan con la revalidación Unesco obliga a medir resultados con indicadores claros antes de 2027. Si los objetivos de participación y gobernanza no alcanzan los umbrales esperados, las recomendaciones de la misión evaluadora podrían obligar a una revisión profunda del Master Plan actualizado. Por otro lado, una revalidación favorable permitiría al geoparque acceder a redes europeas de cooperación que actualmente están infrautilizadas.
El principal riesgo identificado es la posible demora en la aprobación del nuevo PORN y PRUG. Si estos documentos se retrasan más allá de 2028, el plan maestro podría quedarse obsoleto sin un mecanismo claro de actualización, repitiendo el vacío normativo que ya ha afectado a otros espacios protegidos andaluces durante periodos de transición política.
La combinación de una inversión acotada, un cambio de dirección y un calendario marcado por la revalidación Unesco configura un momento decisivo para el Geoparque Sierras Subbéticas. El éxito dependerá tanto de la capacidad de ejecución de los 31 líneas de acción como de la habilidad para mantener la cohesión institucional tras la salida de su director conservador más longevo.
