La sesión bursátil del miércoles en Nueva York cerró con un balance mixto, luego de que el alivio generado por un dato de inflación en línea con lo esperado y por varios reportes corporativos favorables quedó limitado por la persistente incertidumbre geopolítica. El Promedio Industrial Dow Jones retrocedió 0.04% hasta 53,770.27 unidades, mientras que el S&P 500 avanzó 0.26% a 7,748.5 puntos y el Nasdaq Composite subió 0.54% para ubicarse en 26,588.49 enteros.
Con ese resultado, el Dow Jones encadenó tres jornadas a la baja, en tanto que el S&P 500 y el Nasdaq volvieron a terreno positivo por primera vez en tres días. Durante la sesión, el S&P 500 llegó a tocar máximos históricos intradía, aunque no logró sostenerlos hacia el cierre, una señal de que el apetito por riesgo sigue condicionado por factores externos que impiden una ruptura más firme al alza.

El mercado procesó dos lecturas en paralelo. Por un lado, la inflación estadounidense registró en julio su menor aumento anual en cuatro meses y se alineó con las previsiones, mientras que el componente subyacente también cumplió con lo esperado. Ese comportamiento, sumado a una creación de empleo débil, reforzó la percepción de que la Reserva Federal no tendría necesidad de elevar las tasas de interés en lo que resta del año. La reacción fue favorable para los activos de mayor riesgo, pero no suficiente para disipar la cautela.
“La combinación de una presión arancelaria que parece haberse estabilizado, un componente energético vulnerable a choques externos y una tendencia alcista en precios vinculados a la adopción de inteligencia artificial, sugiere que el proceso desinflacionario será gradual y desigual entre componentes, lo que mantiene la cautela para la política monetaria en el corto plazo”, señalaron analistas de Valmex Casa de Bolsa. La lectura deja ver un escenario más matizado que el de una desinflación lineal: los precios ceden en algunos frentes, pero otros continúan expuestos a perturbaciones regulatorias, energéticas y tecnológicas.
En el frente corporativo, CoreWeave ofreció uno de los principales impulsos de la jornada. La empresa de computación en la nube reportó resultados por encima de lo previsto, apoyados en la fuerte demanda de servicios ligados a inteligencia artificial. Sus acciones avanzaron pese a que la firma anticipó un mayor gasto de capital para este año, una señal de que el mercado todavía premia el crecimiento asociado a infraestructura de IA, aun cuando implique mayores necesidades de inversión.
Por sectores, tecnología figuró entre los de mejor desempeño, acompañado por inmobiliarias y servicios básicos. En contraste, materiales, comunicaciones y consumo discrecional terminaron con pérdidas, lo que confirma que el avance no fue generalizado y que la sesión estuvo marcada por una rotación selectiva más que por una mejora amplia del sentimiento inversor.
El rebote también alcanzó a México
En el mercado accionario mexicano se observó un ligero repunte tras dos días de retrocesos. La Bolsa Mexicana de Valores ganó 0.29% y cerró en 65,755.97 puntos, mientras que el FTSE-BIVA avanzó 0.31% hasta 1,325.84 unidades. Ambos indicadores registraron su primera alza en tres sesiones, aunque siguieron muy cerca del peor nivel en dos meses alcanzado el martes.
La recuperación fue moderada y no modificó el trasfondo de cautela que domina a los inversionistas. En México, el mercado incorporó además un dato débil de consumo: tanto las ventas totales como las ventas a tiendas iguales de la Asociación Nacional de Tiendas de Autoservicio y Departamentales (ANTAD) reportaron su julio más flojo desde 2020, cuando la economía sufrió el mayor impacto de la pandemia de Covid-19. Esa referencia añade presión sobre la lectura de demanda interna en un contexto en el que los mercados locales siguen sensibles a cualquier señal de desaceleración económica.
La combinación de menores presiones inflacionarias en Estados Unidos, expectativas de estabilidad en la política de la Reserva Federal, resultados corporativos favorables en segmentos vinculados a inteligencia artificial y señales débiles de consumo en México dejó una sesión de ajustes, no de convicción. Los índices reaccionaron, pero no resolvieron las dudas que continúan marcando el rumbo de los mercados en el corto plazo.
