La llegada masiva de sargazo al Caribe mexicano alcanzó niveles históricos en 2026. Ante el impacto en las playas y la amenaza a la industria turística, el gobierno anunció una inversión de 2 mil 635 millones de pesos para adquirir dos remolcadores, seis sargaceros costeros y 50 kilómetros de barreras de contención en Playa del Carmen, Cancún, Tulum, Puerto Morelos y Mahahual.

La estrategia prioriza la recolección en mar abierto, donde actualmente solo se captura el 16 % del total. Con los nuevos equipos, México casi duplicará su capacidad hasta 4 mil toneladas diarias en 2027. En lo que va del año se recolectaron 96 mil toneladas, la cifra más alta registrada, mientras el aeropuerto de Cancún perdió 724 mil pasajeros. El plan también contempla coordinación con Fonatur, Semarnat y la iniciativa privada para convertir el sargazo en biofertilizantes, biocarbón y biogás, buscando un modelo de economía circular que limite la contaminación de las playas.
