La fiscal general de la República, Ernestina Godoy Ramos, visitó la sede de la Fiscalía General de la República en Villahermosa, Tabasco, el pasado 4 de julio. Con este recorrido superó el 30 % de las sedes y subsedes federales inspeccionadas desde que asumió el cargo en noviembre de 2025, tras la salida de Alejandro Gertz Manero. La actividad forma parte de un programa de fortalecimiento institucional que se desarrolla de manera paralela a la reestructuración interna de la dependencia.
Godoy ya había visitado sedes en Morelos, Coahuila, Puebla, Guerrero, Baja California, Ciudad de México y Querétaro, entre otras entidades. Cada parada busca diagnosticar capacidades operativas y estrechar vínculos con autoridades locales. La estrategia responde al Plan Estratégico de Procuración de Justicia 2026-2029, presentado en abril en el Centro Cultural del México Contemporáneo, cuyo objetivo central es eliminar duplicidades administrativas y reducir lo que la propia fiscal denominó la “burocracia dorada” de la institución.

Coordinación interinstitucional en Tabasco
Durante la reunión en Villahermosa, Godoy subrayó que ninguna institución puede enfrentar sola los retos de seguridad y procuración de justicia. Destacó la necesidad de servidores públicos con experiencia, trayectoria y vocación de servicio. En el encuentro participaron el titular de la Fiscalía Especializada de Control Regional, David Boone de la Garza; el fiscal general de Tabasco, Óscar Tonatiuh Vázquez Landeros; la fiscal federal Yuriria Torres Páez, y el secretario técnico de la Mesa de la Paz, Germán García Mollinero. También asistieron mandos de la Secretaría de la Defensa Nacional, la Secretaría de Marina, la Guardia Nacional y la Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana.
La presencia simultánea de estos actores revela el diseño de una estructura de coordinación que busca traducir objetivos comunes en acciones concretas. El intercambio de información y la definición de metas compartidas permiten, según Godoy, consolidar “una verdadera fuerza del Estado a favor de la población”. Esta aproximación contrasta con modelos anteriores centrados en la autonomía absoluta de cada nivel de gobierno y plantea la pregunta de cómo se medirán los resultados operativos en los próximos meses.
Renovación de cuadros y nuevo perfil de fiscales
Las visitas regionales ocurren en paralelo a una renovación de mandos. Desde noviembre de 2025, Godoy ha realizado 13 designaciones de fiscales federales. En marzo se nombraron once titulares en Baja California, Campeche, Ciudad de México, Durango, Hidalgo, Jalisco, Nayarit, Nuevo León, Oaxaca, San Luis Potosí y Tamaulipas. El 19 de junio se sumaron Susana Aletxa Macías Medina en Colima y Daniel Valdés Vera en Zacatecas, ambos adscritos a la FECOR. Macías Medina cuenta con formación en criminología y experiencia previa en la extinta PGR; Valdés Vera acumula veinte años de trayectoria exclusivamente en la Fiscalía Federal, todos ellos en Sonora.
Estos perfiles sugieren una preferencia por funcionarios con conocimiento acumulado en el ámbito federal, lo que podría acelerar la implementación de protocolos uniformes. Sin embargo, también plantea el reto de integrar visiones locales en estados con dinámicas delictivas muy distintas entre sí. El equilibrio entre experiencia federal y sensibilidad territorial será uno de los indicadores clave para evaluar el éxito de la reestructuración.
Alcance del Plan Estratégico 2026-2029
El plan establece que las 32 fiscalías federales funcionen como enlace entre la FGR y las acciones locales. Se prevé fortalecer la presencia operativa en 61 municipios prioritarios. Entre las herramientas anunciadas figuran unidades especializadas contra la extorsión que utilizarán inteligencia, geolocalización y asfixia financiera para desmantelar redes criminales. Además, se contempla la creación de un Servicio Profesional de Carrera con reglas claras de ingreso, ascenso y permanencia, mientras que el Instituto Nacional de Ciencias Penales asumirá un rol central en la formación y certificación de cuadros.
El recorrido de Godoy por más del 30 % del territorio nacional permite identificar cuellos de botella antes de desplegar recursos adicionales. La combinación de supervisión directa, nombramientos estratégicos y diseño de protocolos especializados constituye una hoja de ruta que, de concretarse, podría modificar la forma en que la Fiscalía General interactúa con gobiernos estatales y fuerzas federales. Los próximos meses serán determinantes para observar si estos cambios se traducen en resultados medibles en la persecución de delitos de alto impacto.
