Goldman Sachs eleva calificación de Maersk

Goldman Sachs modificó su recomendación sobre A.P. Moeller-Maersk de “vender” a “neutral” el pasado viernes y elevó el precio objetivo a doce meses hasta 16.000 coronas danesas, frente a las 13.000 anteriores. El ajuste responde a una revisión menos negativa de las condiciones de oferta y demanda en el transporte marítimo de contenedores hacia 2027, impulsada principalmente por retrasos adicionales en las entregas de nuevos buques y por la competencia de la demanda de motores diésel destinada a centros de datos.

El cambio refleja también una menor quema proyectada de flujo de caja libre en los próximos ejercicios, lo que elevó de forma mecánica el valor obtenido mediante el modelo de descuento de dividendos. Desde que la acción fue incluida en la lista de venta el 14 de enero, el título ha permanecido prácticamente estable, mientras que el índice FTSE World Europe avanzó un 5 %. Al cierre del 2 de julio, Maersk cotizaba a 16.335 coronas, un 2,1 % por encima del nuevo objetivo.

Revisión de estimaciones de EBITDA

Los analistas incrementaron la previsión de EBITDA para 2026 hasta 9.980 millones de dólares, desde los 7.680 millones anteriores, y la de 2027 hasta 8.310 millones, frente a 7.260 millones. Ambas cifras superan con claridad el consenso de Visible Alpha, que sitúa el resultado operativo bruto de 2027 en torno a 6.000 millones. Goldman Sachs advierte que un nivel tan bajo implicaría una guerra de precios comparable a los momentos más débiles registrados en 2009, 2011 y 2016.

La revisión central de la oferta proviene de un mayor número de retrasos en la entrega de buques. El banco estima ahora que las entregas netas de nuevos portacontenedores representarán el 7,9 % de la flota mundial en 2027, por debajo del 8,5 % calculado previamente. El crecimiento neto efectivo de la oferta se situaría así en torno al 4 % interanual. Parte de esta menor disponibilidad se atribuye a cuellos de botella en la cadena de suministro de motores diésel de alta potencia, generados por el fuerte aumento de la demanda de generadores para centros de datos.

Impacto de la demanda de centros de datos

Según Goldman Sachs, la necesidad de generadores diésel intensivos vinculada a centros de datos podría superar la demanda marina mundial. Incrementos adicionales en esta demanda podrían reducir entre un 10 % y un 15 % las entregas planificadas de buques, dependiendo de la capacidad de respuesta de los fabricantes de motores. Esta dinámica introduce un factor estructural que antes no se consideraba en los modelos de oferta del sector marítimo.

En el corto plazo, las tarifas de flete en las rutas Norte-Sur han mostrado una recuperación notable. Las condiciones del tercer trimestre se describen como “ideales”, con tarifas al alza y costes de combustible a la baja. El banco prevé que las tarifas spot alcancen su máximo en agosto y desciendan posteriormente hacia el cierre del año. Su estimación de EBITDA para el tercer trimestre asciende a 3.900 millones de dólares, aproximadamente un 40 % por encima del consenso de Visible Alpha.

Flujo de caja y disciplina de capital

Goldman Sachs mantiene su proyección de flujo de caja libre para 2026 en un modesto superávit de 267 millones de dólares. Esta cifra contrasta con el consenso de Bloomberg, que anticipa una quema acumulada de entre 2.000 y 3.000 millones durante 2026-2027. El banco sigue esperando que Maersk reduzca su gasto neto anual de capital hasta unos 4.000 millones de dólares, frente al presupuesto actual superior a 5.000 millones, y considera que las compras continuadas de buques a precios históricamente elevados en un mercado con sobreoferta a medio plazo representan una asignación de capital subóptima.

Los principales riesgos a la baja identificados incluyen la reapertura total de las rutas marítimas del Mar Rojo, que liberaría alrededor del 10 % de la capacidad efectiva mundial, y un crecimiento del comercio global inferior al esperado. Ambos factores podrían revertir parte de la mejora observada en las tarifas y en los márgenes operativos.

La actualización de Goldman Sachs ilustra cómo factores ajenos al propio sector, como la expansión de infraestructuras digitales, pueden alterar los equilibrios tradicionales de oferta en el transporte marítimo. La capacidad de Maersk para ajustar su flota y su disciplina de inversión seguirán siendo determinantes para la evolución de sus márgenes en los próximos trimestres.

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