Hacienda reduce estímulos a gasolinas y eleva el diésel

El gobierno federal modificó esta semana los estímulos fiscales aplicables a los combustibles. A partir del sábado 1 de agosto y hasta el viernes 7, la Secretaría de Hacienda y Crédito Público redujo los apoyos a las gasolinas Magna y Premium, mientras que incrementó el correspondiente al diésel. La medida busca equilibrar el impacto de la volatilidad internacional del petróleo sin alterar de forma abrupta los precios internos.

Concretamente, el estímulo para la gasolina Magna quedó en 2.45 pesos por litro, once centavos menos que la semana previa. Para la gasolina Premium el monto se fijó en 1.50 pesos por litro, una reducción de 29 centavos respecto al periodo anterior. En cambio, el estímulo al diésel subió a 5.59 pesos por litro, es decir, 32 centavos más que la semana pasada. Estas variaciones determinan directamente las cuotas que los consumidores pagan por concepto del Impuesto Especial sobre Producción y Servicios.

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En términos de IEPS, los automovilistas cubrirán 4.25 pesos por litro de Magna, equivalente al 64 por ciento de la cuota completa. En el caso de la Premium pagarán 4.16 pesos por litro, el 74 por ciento de la cuota total. El diésel, por su parte, tendrá una cuota de 1.77 pesos por litro, apenas el 24 por ciento del monto original. La diferencia entre el estímulo y la cuota completa refleja el esfuerzo fiscal que realiza el Estado para contener alzas súbitas en el mercado internacional.

Contexto de precios internacionales

La decisión de Hacienda responde al repunte registrado por el petróleo durante julio. El Brent del Mar del Norte avanzó 24 por ciento en el mes y cerró en 90.12 dólares por barril. Este incremento se atribuyó principalmente a la incertidumbre generada por el conflicto en Irán y la posibilidad de que se cierre el estrecho de Ormuz, ruta clave para el transporte de crudo. Ante tales condiciones, el gobierno ha mantenido un mecanismo de estímulos que se ajusta cada viernes para evitar que las variaciones externas se trasladen de inmediato a los precios locales.

El mismo esquema se activó tras el inicio de las hostilidades en Irán el 28 de febrero. Hasta la primera mitad de 2026, los estímulos fiscales otorgados a los combustibles acumularon un costo de 42 mil millones de pesos. Sin embargo, Hacienda ha señalado que el efecto neto sobre las finanzas públicas permanece neutral porque los mayores ingresos obtenidos por Pemex por la venta de crudo en un entorno de precios elevados compensan el gasto fiscal.

Impacto diferenciado por sector

El aumento del estímulo al diésel beneficia principalmente al sector transporte de carga y a la industria agrícola, que dependen de este combustible para sus operaciones. En contraste, la reducción de apoyos a las gasolinas Magna y Premium afecta de manera más directa a los automovilistas particulares y al transporte ligero. Esta diferenciación busca priorizar el apoyo a las actividades productivas que más influyen en los costos de distribución de bienes y servicios.

Los analistas del sector energético observan que el ajuste semanal permite al gobierno responder con flexibilidad a las señales del mercado sin comprometer metas de recaudación a mediano plazo. Al mismo tiempo, la política mantiene el principio de que los consumidores no absorban por completo la volatilidad externa, siempre que las variaciones de precios internacionales permanezcan dentro de rangos predecibles.

Funcionamiento del mecanismo semanal

Cada viernes la Secretaría de Hacienda publica los montos de estímulo que regirán la semana siguiente. El procedimiento consiste en calcular la diferencia entre el precio internacional de referencia y el precio objetivo interno, de manera que el IEPS efectivo se reduzca cuando los precios externos suben. De esta forma se amortigua el efecto sobre el consumidor final y se preserva la estabilidad de los precios al menudeo en estaciones de servicio.

El mecanismo también contempla la posibilidad de que, en periodos de precios internacionales a la baja, los estímulos se reduzcan o desaparezcan, permitiendo que el Estado recupere ingresos fiscales. Hasta ahora, la combinación de estímulos y mayores utilidades de Pemex ha mantenido equilibrada la balanza fiscal, aunque cualquier prolongación del conflicto en Oriente Medio podría modificar este equilibrio en los próximos meses.

Las estaciones de servicio continúan bajo supervisión para garantizar que los ajustes fiscales se reflejen de manera oportuna en los precios al público. La Secretaría de Hacienda ha reiterado que el objetivo central sigue siendo proteger el poder adquisitivo de los hogares y la competitividad de las actividades productivas frente a choques externos.

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