Hermano de El Mencho admite cargos por narcotráfico

Antonio Oseguera Cervantes, de 67 años y originario de Michoacán, aceptó su responsabilidad ante una corte federal de Estados Unidos por conspiración para distribuir cocaína y metanfetamina con destino al mercado estadounidense, además de un cargo relacionado con el porte de armas de fuego durante esas actividades. El acuerdo judicial, alcanzado después de su traslado desde México en febrero de 2025, lo expone a una pena mínima obligatoria de 15 años de prisión y, potencialmente, a dos cadenas perpetuas consecutivas.

Detalles de la declaración de culpabilidad

Los documentos presentados por la fiscalía detallan que Oseguera Cervantes participó durante más de dos décadas en el envío de cargamentos de estupefacientes hacia territorio estadounidense. Entre 2002 y 2010 formó parte del extinto Cártel del Milenio, donde supervisó ventas, protegió territorios y coordinó laboratorios de metanfetamina en Jalisco. A partir de 2010, según la acusación, pasó a colaborar directamente con su hermano Nemesio Oseguera Cervantes, líder del Cártel Jalisco Nueva Generación.

La investigación de la Administración para el Control de Drogas establece que el acusado obtuvo precursores químicos, distribuyó cocaína y metanfetamina, recolectó ganancias y organizó operaciones de lavado de dinero a través de casas de cambio. Además, portaba regularmente una pistola durante reuniones vinculadas al tráfico o al cobro de recursos provenientes de la venta de drogas.

Trayectoria dentro de las organizaciones criminales

El paso de Antonio Oseguera del Cártel del Milenio al CJNG refleja la reconfiguración del crimen organizado en Jalisco tras la desarticulación parcial de estructuras anteriores. Su rol como proveedor de insumos químicos y enlace operativo permitió al grupo expandir la producción de metanfetamina en un momento en que la demanda estadounidense crecía de manera sostenida. Las autoridades estadounidenses sostienen que estas funciones se mantuvieron durante más de una década, hasta su detención y posterior extradición.

Acuerdo judicial y posibles consecuencias

Como parte del convenio con la fiscalía, Oseguera Cervantes reconoció haber conspirado para distribuir al menos cinco kilogramos de cocaína y 500 gramos de metanfetamina. El cargo por armas de fuego agrava la situación legal, ya que la ley federal contempla penas consecutivas. La audiencia de sentencia está fijada para el 13 de noviembre, fecha en la que el juez federal evaluará los elementos del caso y determinará la extensión de la pena dentro del rango permitido.

El traslado del acusado desde México se realizó con apoyo de las autoridades mexicanas, en el marco de la cooperación bilateral contra el narcotráfico. Este tipo de entregas ha permitido a la DEA avanzar en procesos contra figuras vinculadas al CJNG, aunque el impacto real en la estructura operativa del grupo sigue siendo objeto de análisis por parte de expertos en seguridad.

Contexto de la organización y respuesta institucional

El CJNG, designado por Estados Unidos como una de las organizaciones más peligrosas de México, ha mantenido una presencia significativa en la producción y distribución de metanfetamina hacia el norte. La detención y declaración de culpabilidad de Antonio Oseguera representa un paso más en los esfuerzos por desarticular las redes de apoyo logístico y financiero que sostienen las operaciones del grupo. Sin embargo, analistas señalan que la captura de familiares cercanos no siempre altera de manera inmediata la capacidad de mando de las estructuras criminales.

Las autoridades estadounidenses han enfatizado que las investigaciones continúan y que se busca identificar a otros miembros clave involucrados en el suministro de precursores y en el lavado de activos. El caso de Oseguera Cervantes ilustra cómo las relaciones familiares dentro de estas organizaciones pueden extenderse por décadas y abarcar distintas etapas de evolución del crimen organizado en el país.

Artículos relacionados

Últimos artículos