El expresidente Juan Orlando Hernández arribará este domingo a Honduras tras casi tres años de prisión en Estados Unidos y ocho meses después del indulto concedido por Donald Trump. La medida estadounidense no suspende las investigaciones locales por presunto fraude y lavado de dinero, por las que deberá comparecer el 3 de agosto en Tegucigalpa.

El vuelo privado aterrizará en el aeropuerto de Palmerola. La orden de captura fue suspendida en junio, por lo que no enfrentará detención inmediata. Hernández ha solicitado el sobreseimiento del caso Pandora II, que investiga el desvío de 11 millones de dólares para campañas políticas entre 2010 y 2013.
El regreso coloca nuevamente en primer plano la tensión entre la justicia estadounidense y los procesos pendientes en Honduras. Aunque el indulto elimina la condena de 45 años por narcotráfico y tráfico de armas, deja intacta la agenda judicial interna y limita cualquier aspiración política inmediata del exmandatario.
