Hidalgo amarró dos anuncios que refuerzan su apuesta industrial: el Polo de Desarrollo Económico para el Bienestar Reserva Zapotlán y la reactivación de la planta de La Cruz Azul en Tula. La combinación no es solo de montos, sino de enfoque: el estado busca consolidarse como nodo manufacturero y logístico con proyectos de alto valor agregado, mientras rescata una de sus bases industriales tradicionales.

El gobierno federal y el estatal detallaron una inversión de 10 mil 106 millones de pesos para Zapotlán, en más de 910 hectáreas destinadas a farmacéutica, dispositivos médicos, logística y aeroespacial. En paralelo, La Cruz Azul invertirá 6 mil 500 millones en Tula para modernizar su planta, abrir una nueva línea de cemento y rehabilitar su hospital, con más de 14 mil empleos y obras asociadas. El mensaje de fondo es claro: Hidalgo intenta convertir el anuncio de inversiones en empleo verificable y en infraestructura que sostenga el crecimiento, no solo en promesas de corto plazo.
