En un trienio marcado por la incertidumbre comercial y arancelaria de Estados Unidos, Hidalgo y Chiapas fueron los estados con mayor dinamismo económico del país, con crecimientos promedio anuales de 3.56% y 3.32%, respectivamente, según el ITAEE del Inegi. El dato de fondo es menos favorable: la economía nacional promedió una caída de 0.16% entre el segundo trimestre de 2023 y el primero de 2026, lo que confirma una recuperación muy desigual por regiones.

Hidalgo avanzó impulsado por construcción, turismo y manufactura, apoyado por vivienda social, expansión industrial e inversión privada histórica. Chiapas creció con minería, comercio y servicios ligados al turismo, aunque la construcción siguió presionada por recortes, planeación débil y fricciones entre gobiernos. En contraste, Campeche y Tabasco encabezaron las caídas más severas, golpeadas por la menor actividad petrolera y el retroceso de la obra pública. El mapa deja una lectura clara: donde hubo diversificación y capital nuevo, la actividad resistió; donde dependió del petróleo o de un solo motor, el ajuste fue más duro.
