La ocupación hotelera en Colombia volvió a caer en el primer semestre de 2026 y cerró en 47,4%, por debajo del 49,0% registrado en 2025. Ante ese resultado, Cotelco pidió apoyo al nuevo Gobierno de Abelardo de la Espriella para frenar el deterioro del alojamiento formal, que no logra recuperarse pese al crecimiento de la economía nacional.
La asociación hotelera advirtió que la brecha entre el desempeño macroeconómico y el del sector sigue ampliándose. Según su balance, el Producto Interno Bruto del país creció 2,9% en la primera mitad del año frente a 2025, mientras la rama de alojamiento y servicios de comida cayó 3,0%. En el segundo trimestre, la diferencia fue mayor: la economía avanzó 3,5% y la actividad del sector retrocedió 4,0%.

Frente al primer semestre de 2022, el PIB nacional acumuló un alza de 7,7%, pero la subcuenta de alojamiento y servicios de comida cayó 1,8%. Cotelco sostuvo que esa distancia muestra que la recuperación del hospedaje formal sigue rezagada y que el problema ya se refleja en la operación diaria de los establecimientos.
Los ingresos reales del alojamiento bajaron 6,8% y el personal ocupado retrocedió 4,5% frente al mismo periodo de 2025. Además, 11 de las 12 regiones analizadas registraron menos puestos de trabajo, lo que confirma que la presión no se concentró en un solo destino. El presidente ejecutivo de Cotelco, José Andrés Duarte, afirmó que estas cifras son “una alerta reiterada” y pidió al Gobierno medidas para fortalecer la demanda interna, corregir los desequilibrios frente a la informalidad y recuperar la seguridad en los territorios.
Entre los puntos que el gremio puso sobre la mesa están mayores incentivos a la formalización, más control a la oferta no regulada, articulación de la política turística con el ordenamiento territorial y acciones para bajar costos de operación y estimular inversión y empleo. También reclamó una competencia más equilibrada frente a la informalidad, que según su diagnóstico representa cerca de 503.000 camas en viviendas turísticas y 512.000 camas en hoteles.
En paralelo, Anato presentó una hoja de ruta para los primeros 100 días de la administración de De la Espriella. Su presidenta ejecutiva, Paula Cortés Calle, señaló que el turismo puede generar desarrollo, empleo y oportunidades, y propuso una mesa técnica sobre liquidez, protección del empleo, promoción internacional, alivios tributarios y control a la informalidad. El gremio también pidió reforzar la seguridad turística, mejorar la infraestructura y la conectividad, y fortalecer el Registro Nacional de Turismo.
El Gobierno, por su parte, presentó el turismo como un motor de la economía real y planteó un reordenamiento sectorial orientado a diversificar la oferta, aliviar la presión sobre los destinos tradicionales y aumentar el valor económico que deja cada visitante en las regiones. Entre las primeras líneas de acción figuran el apoyo a la gastronomía regional, el impulso al ecoturismo y la ampliación del turismo sostenible en 25 áreas protegidas del Sistema de Parques Nacionales.
