Humedad agrava el riesgo por calor en Hermosillo

HERMOSILLO, Sonora.- Las lluvias registradas durante las últimas semanas en Hermosillo han elevado la humedad ambiental y, con ello, la sensación térmica por encima de los 50 grados Celsius en algunos momentos. La combinación de altas temperaturas y aire húmedo ha incrementado las atenciones médicas por deshidratación y golpe de calor, informó el titular de Salud Municipal, Luis Becerra Hurtado, al exhortar a la población a reforzar las medidas preventivas.

El fenómeno ocurre en pleno periodo de lluvias de verano, cuando las precipitaciones características de julio y agosto modifican temporalmente las condiciones del clima desértico de la capital sonorense. Aunque las temperaturas extremas son habituales en Hermosillo, la humedad añade un factor de riesgo relevante: reduce la eficacia del sudor como mecanismo natural para enfriar el cuerpo.

El sudor pierde capacidad para enfriar el organismo

En condiciones de calor seco, la evaporación del sudor permite al organismo liberar parte de la temperatura acumulada. Sin embargo, cuando la humedad relativa aumenta, el aire ya contiene una mayor cantidad de vapor de agua y dificulta ese proceso. Como resultado, la temperatura corporal puede elevarse con mayor rapidez, aun cuando la medición oficial del termómetro no supere los valores máximos habituales de la ciudad.

Becerra Hurtado señaló que no debe asumirse que la población está protegida por vivir en una zona desértica. “No estamos acostumbrados al calor; estamos acostumbrados a vivir con el calor”, advirtió al explicar que viviendas, centros de trabajo y vestimenta suelen estar adaptados al clima seco de Hermosillo, pero no necesariamente a jornadas prolongadas a la intemperie cuando la sensación térmica supera los 45 grados.

La diferencia es importante para quienes realizan labores físicas, esperan transporte público, caminan por zonas sin sombra o permanecen en espacios con ventilación limitada. La actividad muscular genera calor adicional y acelera la pérdida de líquidos y sales, por lo que la exposición puede convertirse en una emergencia médica en un periodo corto, especialmente si no hay acceso frecuente a agua potable y descanso.

Casos reportados hasta la semana epidemiológica 31

De acuerdo con los reportes epidemiológicos de la Secretaría de Salud, Hermosillo acumulaba hasta la semana epidemiológica 31, correspondiente del 2 al 8 de agosto, 86 casos de deshidratación, 26 casos de golpe de calor y 11 defunciones asociadas a las altas temperaturas. Las cifras reflejan la presión que el periodo cálido mantiene sobre los servicios de salud, en una ciudad donde el verano se extiende durante varios meses.

La deshidratación puede presentarse con sed intensa, boca seca, debilidad, dolor de cabeza, mareo y disminución en la frecuencia de la orina. El golpe de calor representa una condición más grave: puede incluir confusión, desmayo, piel caliente, alteración del estado de conciencia y una elevación peligrosa de la temperatura corporal. En esos casos, la recomendación es solicitar atención médica inmediata, trasladar a la persona a un lugar fresco y comenzar medidas de enfriamiento mientras llega ayuda.

Las autoridades no atribuyeron cada uno de los casos únicamente al incremento reciente de humedad, pues las enfermedades relacionadas con el calor responden también a factores como duración de la exposición, edad, condiciones de salud previas, hidratación y tipo de actividad. No obstante, Salud Municipal ha advertido que el ambiente húmedo eleva el riesgo al dificultar la regulación térmica del organismo.

Protección durante las horas de mayor exposición

La principal recomendación para la población es consumir agua de manera constante a lo largo del día, sin esperar a sentir sed. La Secretaría de Salud de Sonora ha señalado que una hidratación adecuada contribuye a mantener la temperatura corporal y reduce la posibilidad de desarrollar complicaciones por calor. También se aconseja evitar bebidas que puedan favorecer una mayor pérdida de líquidos, particularmente cuando se permanece bajo el Sol.

Salud Municipal recomendó reducir las actividades al aire libre durante las horas de mayor temperatura, utilizar sombrero, protector solar y prendas ligeras de manga larga que cubran la piel. La ropa debe permitir ventilación y, al mismo tiempo, proteger de la radiación solar directa. Buscar sombra, hacer pausas frecuentes y mantenerse en espacios climatizados o ventilados son medidas que adquieren mayor relevancia durante días con sensación térmica extrema.

Para las personas que trabajan a la intemperie, la dependencia municipal ha planteado modificar horarios laborales durante las olas de calor y evitar la exposición directa entre las 11:00 y las 17:00 horas. Esta franja coincide con una mayor carga térmica y radiación solar, por lo que la reorganización de tareas puede disminuir el tiempo continuo bajo condiciones adversas. La prevención, en este caso, requiere participación de empleadores, supervisores y trabajadores.

Brigadas alcanzan paradas, escuelas y centros laborales

Como parte de la respuesta institucional, Salud Municipal mantiene coordinación con la Secretaría de Salud estatal, Protección Civil, Policía Municipal y otras dependencias para realizar brigadas de hidratación. Las acciones se dirigen a trabajadores expuestos al exterior, estudiantes, adultos mayores, usuarios del transporte público y personal que desarrolla labores operativas en calles y espacios abiertos.

Durante estas jornadas se distribuyen agua y suero oral en paradas de camiones, salidas de escuelas, centros de trabajo y zonas donde laboran elementos de seguridad, personal de servicios públicos y cuadrillas de bacheo. La estrategia busca acercar recursos básicos a personas que pueden pasar largos periodos expuestas al calor, pero las autoridades subrayan que no sustituye la necesidad de limitar la exposición y reconocer señales tempranas de afectación.

La persistencia de lluvias y humedad obliga a considerar que el riesgo no depende sólo de la cifra que marque el termómetro. En Hermosillo, donde la adaptación cotidiana al clima extremo suele normalizar el calor, la sensación térmica elevada modifica las condiciones de seguridad para quienes permanecen al aire libre. Las autoridades sanitarias insisten en que la hidratación, los descansos, la protección solar y la atención oportuna ante síntomas pueden ser decisivos para evitar desenlaces graves.

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