La Bolsa española cerró con una leve alza del 0,11 % este martes, impulsada por la inesperada caída de la inflación estadounidense hasta el 3,5 % en junio. El IBEX 35 ganó 20,9 puntos y alcanzó los 19.356,6 enteros, acumulando un avance anual del 11,84 %. La moderación del precio del petróleo, que subió solo un 1 %, también contribuyó a calmar el ánimo inversor tras la apertura negativa de Wall Street.

El descenso de la inflación superó las expectativas del mercado y reforzó la idea de que la Reserva Federal podría iniciar recortes de tipos antes de lo previsto. Esta señal de enfriamiento de precios actúa como catalizador para los activos de riesgo en Europa, aunque la sesión española mostró un comportamiento selectivo: Repsol lideró las ganancias con un 1,25 %, mientras Inditex registró la mayor caída (-1,97 %). El contraste entre valores energéticos y de consumo refleja cómo los inversores ajustan posiciones ante un escenario de tipos más bajos y crecimiento moderado.
La reacción contenida del IBEX evidencia la alta sensibilidad de los mercados europeos a los datos macroeconómicos estadounidenses. La bajada de la inflación, combinada con una subida limitada del crudo, ofrece un margen de maniobra que reduce la presión sobre los costes de las empresas y sostiene la valoración de las acciones. Sin embargo, la volatilidad intradía, que llegó a rozar pérdidas del 1 %, recuerda que cualquier revisión al alza de las expectativas de tipos podría revertir rápidamente estas ganancias.
