Las autoridades educativas de Baja California pusieron en marcha la estrategia “Vigilando Nuestra Escuela” con el objetivo de prevenir robos y vandalismo en los 3 mil 859 planteles de educación básica durante las vacaciones de verano. El programa se activó tras el cierre del ciclo escolar 2025-2026 y contempla coordinación entre la Secretaría de Educación, corporaciones de seguridad, consejos de participación escolar y vecinos de las comunidades.
Alcance del programa y antecedentes
El operativo se diseñó después de que el estado registrara daños por robos y actos vandálicos superiores a los 80 millones de pesos en años anteriores. La titular de la Secretaría de Educación, Irma Martínez Márquez, explicó que la iniciativa comenzó hace aproximadamente dos meses y que todas las unidades ya operan en las escuelas. El plan prioriza la vigilancia en Mexicali y el Valle de Mexicali, zonas que históricamente concentran la mayor incidencia de incidentes durante los periodos vacacionales.
Además de los recorridos habituales, 70 planteles ubicados en polígonos de mayor inseguridad recibirán rondines especiales de la Secretaría de Seguridad Ciudadana Municipal. Esta medida busca reducir el impacto económico que representan las reparaciones y mantener en condiciones óptimas los espacios destinados a la enseñanza.

Participación comunitaria y protocolos
Uno de los ejes centrales de la estrategia es la invitación a la ciudadanía para reportar cualquier actividad sospechosa al número de emergencias 911. Las autoridades destacan que la colaboración de vecinos y padres de familia resulta indispensable para mantener la integridad de los inmuebles mientras permanecen cerrados. En Mexicali se realizó la entrega simbólica de la llave del Jardín de Niños “1994 Año Internacional de la Familia” para representar el inicio formal del programa en esa ciudad.
El personal directivo y docente recibió indicaciones precisas para asegurar el cierre adecuado de cada plantel antes del receso. Entre las acciones solicitadas se encuentran el cierre de llaves de agua, el apagado de luces y la desconexión de equipos eléctricos no esenciales. Estas medidas buscan evitar desperdicios y disminuir riesgos de accidentes durante el periodo sin actividades.
Contexto del ciclo escolar concluido
Durante el ciclo 2025-2026, 641 mil 696 estudiantes de educación básica fueron atendidos por 33 mil 840 docentes en todo el estado. El cierre de actividades marcó el punto de partida para la aplicación de la estrategia de vigilancia, que se extenderá hasta el reinicio de clases. Las autoridades consideran que la protección de los planteles durante el verano contribuye directamente a la continuidad del servicio educativo y al cuidado del patrimonio público.
La experiencia acumulada en veranos anteriores muestra que la combinación de vigilancia institucional y alerta ciudadana reduce significativamente los incidentes. Por ello, el programa actual refuerza los canales de comunicación entre las escuelas y las corporaciones de seguridad para responder de manera oportuna ante cualquier reporte.
Perspectivas de la medida
El costo acumulado por reparaciones de daños en escuelas de Baja California ha motivado a las autoridades a insistir en la corresponsabilidad social. El operativo “Vigilando Nuestra Escuela” representa un esfuerzo por preservar recursos públicos y garantizar que los espacios educativos estén listos para recibir a los estudiantes al término de las vacaciones. Las acciones contempladas buscan equilibrar la presencia institucional con la participación activa de las comunidades que rodean cada plantel.
