Los intercambios de viviendas se han consolidado como una alternativa al turismo masificado. En 2025 se registraron 120.500 operaciones en España, un 42% más que el año anterior, según datos de HomeExchange. Los miembros activos superan ya los 46.000, quintuplicando la cifra de 2020, mientras que las pernoctaciones alcanzaron 1,9 millones.

El crecimiento se produce de forma orgánica y se apoya en la confianza: el 99,7% de los intercambios en 2025 transcurrieron sin incidencias. Este bajo nivel de problemas facilita la expansión a través del boca a boca y permite a las familias acceder a estancias más largas que combinan trabajo remoto y ocio. El modelo elimina el coste del alojamiento y fomenta una experiencia más cercana a la vida local, alejada de los circuitos saturados. Las previsiones para 2026 mantienen un tono optimista, con el foco en ampliar la red sin perder el carácter responsable que atrae a nuevos usuarios.
