La inversión privada en Perú aumentó 17,6 % interanual en el segundo trimestre de 2026, impulsada principalmente por el avance de grandes proyectos de infraestructura, informó este miércoles el Banco Central de Reserva del Perú (BCRP). El crecimiento estuvo concentrado en la inversión no residencial, vinculada con infraestructura y actividades productivas, que avanzó 22,5 % frente al mismo periodo de 2025.
El transporte concentró el mayor avance
Dentro del componente no residencial destacaron los proyectos de transporte. El BCRP señaló especialmente la construcción de la Línea 2 del Metro de Lima y Callao, así como los proyectos viales relacionados con las carreteras Interoceánica IIRSA Norte e IIRSA Sur. Estas obras formaron parte de los principales factores asociados al aumento de la inversión privada durante el trimestre.
La inversión destinada a ampliar y renovar la capacidad instalada también registró un mayor dinamismo en otros sectores. El banco emisor relacionó este comportamiento con el incremento de las importaciones de bienes de capital, sin incluir los materiales de construcción, y con un mayor acceso al crédito por parte de las empresas. Ambos indicadores fueron mencionados por el BCRP como elementos vinculados con la expansión de la inversión productiva.

La inversión residencial tuvo un crecimiento más moderado: subió 5,1 % en el segundo trimestre. La diferencia frente al avance de la inversión no residencial explica buena parte de la composición del resultado general, ya que las obras de infraestructura y los proyectos productivos registraron una expansión considerablemente mayor que las inversiones vinculadas con viviendas.
La minería aportó un segundo impulso
Otro de los sectores con un aumento destacado fue la minería. El Ministerio de Energía y Minas informó que la inversión minera alcanzó 1.795 millones de dólares entre abril y junio de 2026, con un crecimiento interanual de 34 %. El resultado, sin embargo, fue cinco puntos porcentuales inferior al registrado en el primer trimestre del año.
Las mayores inversiones mineras del periodo fueron ejecutadas por Southern, perteneciente al Grupo México; la empresa china Shougang; Antamina, controlada por un grupo integrado por BHP y la suiza Glencore; y Las Bambas, de la china MMG. Según la información oficial, el crecimiento de la inversión minera correspondió principalmente a los rubros de desarrollo y preparación de proyectos, además de infraestructura.
El desempeño de la minería se sumó al avance de las obras de transporte y de la capacidad productiva para sostener el crecimiento de la inversión privada en el segundo trimestre. Los datos divulgados por el BCRP y el Ministerio de Energía y Minas describen una expansión apoyada en proyectos de infraestructura, inversión empresarial y actividad minera.
