El presidente del Partido Nacional Libertario, Johannes Kaiser, respaldó la privatización parcial de Codelco y sugirió entregar hasta dos millones de pesos a cada chileno. La iniciativa surge pese al rechazo previo del Gobierno de José Antonio Kast y se presenta como una forma de corregir la falta de utilidades en la principal empresa estatal del país.

Kaiser argumentó que los precios del cobre alcanzan máximos históricos, pero las ganancias se han desplomado por fallas de gestión y decisiones estratégicas deficientes. Propuso mantener la mayoría accionaria en manos del Estado mientras se transfiere el control operativo a privados, con el objetivo de elevar la eficiencia a niveles de mercado y reactivar yacimientos sin explotar.
Según el plan, una privatización parcial permitiría distribuir cheques directos a los ciudadanos y generar nuevos ingresos fiscales mediante una operación más rentable. Kaiser defendió el esquema como “capitalismo popular” que devuelve a los chilenos lo que les pertenece y crea empleo sin sacrificar el control estatal mayoritario.
La oposición rechazó la idea de inmediato. El diputado Andrés Couble la calificó de cortina de humo que revive un modelo de transferencia de activos públicos a manos privadas. La propuesta reabre el debate sobre la administración de recursos estratégicos en un contexto de altos precios del cobre y baja rentabilidad estatal.
