La influencer Kimberly La Más Preciosa reveló en una entrevista reciente que, pese a haber anunciado su separación de Óscar Barajas hace varios meses, el vínculo matrimonial sigue vigente ante la ley. La declaración, realizada durante su participación en SinFiltro Podcast, ha reavivado el interés público por una relación que desde 2023 ha estado marcada por altibajos documentados en redes sociales y medios de espectáculos.
La confesión surgió al responder sobre las principales decepciones que ha enfrentado desde que alcanzó notoriedad. Kimberly mencionó primero el distanciamiento con Wendy Guevara y luego se refirió a su situación con Barajas, aclarando que el proceso de divorcio aún no ha concluido. Esta precisión legal contrasta con la percepción pública de que la pareja ya había disuelto formalmente su unión, lo que genera interrogantes sobre los tiempos y costos que implica un trámite de esta naturaleza en México.
Respuesta a acusaciones de brujería
Uno de los fragmentos que más circulación ha tenido corresponde a la respuesta directa de la influencer ante versiones que, según ella, Barajas habría difundido. Con su estilo característico, Kimberly negó cualquier práctica de ese tipo y lanzó una advertencia contundente. El momento generó risas entre los conductores y se replicó rápidamente en TikTok y otras plataformas, donde usuarios destacaron tanto la firmeza como el tono coloquial de la declaración.

Hasta el cierre de esta edición, Óscar Barajas no ha emitido respuesta pública a estas nuevas afirmaciones. La ausencia de réplica mantiene abierta la posibilidad de que el conflicto se resuelva en el ámbito privado o que, por el contrario, derive en nuevas publicaciones que prolonguen la exposición mediática de ambos.
Rumores sobre la vida íntima y pruebas guardadas
Durante la misma conversación, los conductores abordaron versiones que circulaban en redes según las cuales la pareja nunca habría mantenido relaciones sexuales durante el matrimonio. Kimberly rechazó esas afirmaciones con sorpresa y, entre risas, confirmó que sí existió intimidad, incluso con experimentación. Más adelante añadió que conserva material audiovisual que podría desmentir otras versiones difundidas por su expareja, aunque aclaró que no tiene intención de hacerlo público.
Esta decisión de no exhibir contenido privado refleja una postura coherente con su deseo de evitar rebajarse al nivel de las acusaciones. Al mantener esos archivos resguardados, Kimberly establece un límite ético que contrasta con la dinámica habitual de confrontaciones públicas en redes, donde la exhibición de pruebas suele ser el recurso inmediato para ganar simpatía.
Contexto de una relación que sigue generando atención
Kimberly La Más Preciosa y Óscar Barajas contrajeron matrimonio en 2023 en una ceremonia que fue ampliamente documentada. Meses después surgieron rumores de problemas, seguidos por el anuncio de separación. Desde entonces, ambos han realizado declaraciones intermitentes que mantienen el tema en la conversación digital. La confirmación de que el divorcio legal aún no se ha tramitado añade una capa de complejidad administrativa y emocional que suele pasar desapercibida cuando las separaciones se dan a conocer únicamente a través de publicaciones en redes.
El caso ilustra cómo las relaciones de personas públicas, especialmente aquellas que involucran a creadores de contenido trans, enfrentan presiones adicionales derivadas de expectativas comunitarias y escrutinio constante. La negativa de Kimberly a compararse o responder con el mismo tono agresivo que percibe en las declaraciones de su expareja representa un intento de preservar su imagen por encima del ciclo de réplicas y contra-réplicas.
En términos legales, la demora en iniciar el trámite de divorcio puede obedecer a factores prácticos como la división de bienes, acuerdos de manutención o simplemente la falta de prioridad ante agendas profesionales. Sin embargo, mientras el vínculo matrimonial permanezca activo, cualquier decisión patrimonial o de salud que involucre a uno de los cónyuges podría requerir la participación del otro, situación que añade incertidumbre a ambos lados.
Los fragmentos de la entrevista han acumulado miles de reproducciones en las primeras horas. Los usuarios destacan principalmente la sinceridad de Kimberly al admitir que sigue casada y su negativa a rebajarse mediante la exhibición de material privado. Esta recepción sugiere que el público valora la contención por encima del sensacionalismo, aunque el tema probablemente siga generando contenido secundario mientras no se confirme el inicio formal del divorcio.
Por ahora, tanto Kimberly como Óscar continúan sus vidas por separado, pero el vínculo legal que los une sigue siendo un recordatorio de que las separaciones públicas rara vez concluyen con el anuncio inicial. La evolución del caso dependerá de si las partes optan por resolver el asunto en privado o si nuevas declaraciones prolongan la exposición mediática.
