Buenos Aires, 5 ago (EFE).- La minera canadiense Kobrea Mining anunció este miércoles una alianza con BHP Metals Exploration, filial de la australiana BHP, para impulsar de manera conjunta la exploración de cobre en la provincia argentina de Mendoza. El acuerdo contempla un desembolso inicial de 3 millones de dólares y un programa exploratorio de dos años que podría dar a BHP una participación mayoritaria en hasta cuatro proyectos.
Kobrea controla siete proyectos de exploración ubicados en el denominado Distrito Minero Occidental de Mendoza (MDMO), cerca de la localidad de Malargüe y dentro de la Franja de Pórfidos del Neógeno, una zona geológica con potencial cuprífero que se extiende a ambos lados de la cordillera de los Andes, en la frontera entre Argentina y Chile.

Un acuerdo con estructura de opción
Según los términos comunicados por Kobrea, BHP realizará inicialmente un pago de 3 millones de dólares destinado a financiar el avance de las actividades de exploración. Posteriormente, la compañía australiana aportará al menos otros 5 millones de dólares para ejecutar un programa de trabajo durante dos años.
Durante ese período, BHP tendrá la posibilidad de seleccionar hasta cuatro proyectos de los siete que posee Kobrea en el distrito. La elección permitiría a la minera australiana avanzar hacia la adquisición de una participación del 75 % en los activos seleccionados. La información difundida no precisa cuándo se efectuaría esa eventual toma de participación ni detalla los criterios técnicos que se utilizarán para escoger los proyectos.
La estructura concentra el riesgo inicial en la etapa de exploración, una fase que requiere inversiones significativas y que no garantiza el descubrimiento de un yacimiento económicamente explotable. Para Kobrea, la alianza aporta recursos para ampliar los trabajos sin asumir por sí sola todo el coste del programa. Para BHP, en cambio, ofrece acceso progresivo a un conjunto de activos, con la posibilidad de concentrar capital en aquellos que presenten mejores resultados geológicos.
El potencial cuprífero de Malargüe
Los proyectos están situados en el oeste de Mendoza, dentro de una región andina considerada favorable para la presencia de depósitos de cobre porfídico. Estos yacimientos suelen contener cobre diseminado en grandes volúmenes de roca y, cuando sus dimensiones y leyes permiten una explotación rentable, pueden convertirse en operaciones mineras de gran escala.
Sin embargo, la identificación de una zona con características geológicas favorables es solo el primer paso. La exploración debe confirmar mediante estudios de superficie, perforaciones y análisis de laboratorio la continuidad, el volumen y la concentración de los minerales. Después serían necesarios estudios de ingeniería, evaluaciones económicas, permisos y análisis de impacto ambiental antes de que cualquier proyecto pudiera avanzar hacia una eventual construcción.
Por esa razón, el acuerdo anunciado no representa el inicio de una mina ni permite anticipar una fecha de producción. Su alcance inmediato se limita a financiar y organizar trabajos de exploración. Los resultados de esos trabajos serán determinantes para establecer si alguno de los proyectos puede pasar a etapas posteriores.
La apuesta de BHP por nuevos recursos
La entrada de BHP, una de las mayores empresas mineras del mundo, proporciona a Kobrea acceso a capacidad financiera y experiencia técnica para evaluar los activos de forma sistemática. El director ejecutivo de la minera canadiense, James Hedalen, calificó la asociación como un “hito transformador” para su compañía y sostuvo que la colaboración permitirá incorporar conocimientos especializados, prácticas internacionales y respaldo financiero.
El cobre ocupa un lugar estratégico en la transición energética porque se utiliza en redes eléctricas, vehículos eléctricos, sistemas de generación renovable y equipamiento industrial. Ese contexto ha incrementado el interés de las grandes mineras por ampliar sus carteras de proyectos, aunque la puesta en producción de nuevos yacimientos suele requerir largos plazos, inversiones elevadas y condiciones regulatorias estables.
Para BHP, el acuerdo también supone una forma de explorar oportunidades mediante una inversión inicial acotada frente a los costes que implicaría desarrollar directamente una operación minera. La opción de elegir hasta cuatro proyectos permite reducir la exposición a resultados geológicos desiguales y priorizar las áreas que ofrezcan mayor potencial después de la campaña exploratoria.
Permisos, comunidad y próximos pasos
El avance de la alianza dependerá no solo de los resultados técnicos, sino también del cumplimiento de la normativa argentina y de los procedimientos aplicables en Mendoza. La exploración minera requiere autorizaciones específicas y debe considerar las condiciones ambientales, el uso del agua, la infraestructura disponible y la relación con las comunidades y actividades productivas del área.
Mendoza ha debatido durante años el alcance de la actividad minera en su territorio, en particular por la sensibilidad social y política vinculada a los recursos hídricos. En el caso de los proyectos del MDMO, cualquier eventual transición desde la exploración hacia una fase de desarrollo deberá someterse a las evaluaciones y decisiones de las autoridades competentes, además de responder a las exigencias de participación y control que establezca la legislación.
El programa de dos años permitirá obtener información más precisa sobre los siete activos y determinar cuáles merecen una inversión adicional. Hasta que concluyan esos trabajos y se publiquen resultados verificables, la alianza debe entenderse como una operación de exploración con potencial, pero todavía alejada de una decisión de construcción o de producción comercial de cobre.
