Roma, 11 ago (EFE).- La Bolsa de Milán cerró este martes con una subida mínima del 0,08 % en el FTSE MIB, hasta 53.706 puntos, en una sesión marcada por la prudencia y la falta de impulso. El mercado operó a la espera de señales sobre Oriente Medio y el estrecho de Ormuz, dos focos que siguen condicionando el apetito por riesgo en Europa.

Suben energía y moda
El tono del día fue mixto: Eni lideró las ganancias con un 2,01 %, acompañada por Azimut, Brunello Cucinelli y Amplifon, todas con avances cercanos al 1,6 %. La lectura de fondo es clara: en sesiones sin grandes catalizadores, el dinero busca refugio en valores con visibilidad operativa o balance sólido.
En el lado contrario, Stellantis cayó un 2,60 % y arrastró el tramo más débil de la jornada, seguida por Enel, Banco Bpm y Generali. El volumen, de 322 millones de acciones por unos 2.698 millones de euros, confirma un mercado activo pero sin convicción, más pendiente del riesgo geopolítico que de una tendencia interna definida.
