El encarecimiento de la vida ya está reordenando el cortejo entre los jóvenes. En Estados Unidos, la Generación Z está saliendo menos en pareja y más pendiente de su equilibrio financiero: 51% de quienes tienen entre 18 y 29 años no gastó en citas románticas durante el último mes, según Bank of America.

La presión no es solo cultural, sino contable. Otro 24% pausó sus relaciones para concentrarse en sus finanzas, mientras que el costo promedio de una cita supera los 200 dólares, de acuerdo con BMO Financial Group. En ciudades caras como Nueva York, una cena para dos rebasa los 150 dólares, lo que empuja a sustituir restaurantes y bares por planes gratuitos y a dividir la cuenta desde el primer encuentro.
El dato de fondo es más amplio que un cambio de hábitos: la inflación está encareciendo también la vida social. Para esta generación, iniciar o sostener una relación depende cada vez más de la capacidad de pagarla.
