Los costos de la logística sin transporte aumentaron 2,29% durante julio y acumularon una variación de 24,06% entre enero y julio de 2026, según el índice elaborado por la Cámara Empresaria de Operadores Logísticos (CEDOL). El avance estuvo impulsado principalmente por la energía y la seguridad de los edificios utilizados para almacenamiento, mientras que los segmentos asociados con la distribución de envíos y el comercio electrónico mostraron una desaceleración respecto de junio.
En el mismo período, el índice general de CEDOL, que incorpora el traslado físico de mercaderías, registró una suba mensual de 2,25%. Sin embargo, su aumento acumulado fue mayor: 24,95% en los primeros siete meses del año, frente al 24,06% de la medición que excluye el transporte. La diferencia refleja el impacto creciente de los costos vinculados con la circulación urbana y el uso de infraestructura vial.

La energía volvió a presionar sobre los depósitos
Dentro del índice de CEDOL sin costos de transporte, la energía registró en julio un incremento de 6,65% y se ubicó entre los principales factores de presión para las operaciones de almacenamiento. También aumentaron la seguridad de edificios, 3,78%; el Índice de Precios Internos al por Mayor (IPIM), 1,08%; y las comunicaciones, 0,88%.
Durante el mes entró en vigencia el segundo tramo correspondiente a la revisión del último acuerdo paritario, un factor que incidió sobre la estructura de costos laborales. En sentido contrario, disminuyeron los valores del film stretch y de los pallets, mientras que los alquileres no presentaron variaciones.
El indicador sin transporte reúne los gastos asociados con el almacenamiento, la administración de mercadería y otros procesos que se desarrollan dentro de los centros logísticos. Su evolución permite observar la presión de costos que enfrenta una operación antes de sumar el traslado de los productos. La suba de julio, aunque fue levemente superior a la del índice general con transporte, no modificó la tendencia acumulada del año, que continúa mostrando un mayor incremento en las operaciones que incluyen movilidad.
Última milla y servicio postal moderaron el ritmo
Los Índices de Mayores Costos de la Asociación de Empresas de Correo de la Argentina y Mensajería (AECAUM) también registraron aumentos en julio, aunque inferiores a los de junio. El servicio postal avanzó 2,41%, después de haber subido 3,39% el mes anterior. La última milla, en tanto, aumentó 2,16%, frente al 3,01% de junio.
La diferencia mensual entre ambos indicadores fue de 0,25 puntos porcentuales. En el acumulado de los primeros siete meses, la evolución permaneció cercana: la última milla acumuló un incremento de 26,50% y el servicio postal, de 26,35%. Estos segmentos abarcan la fase final de la distribución, que incluye la clasificación de los paquetes, su preparación, el recorrido urbano y la entrega al destinatario.
La desaceleración mensual no implica una reducción de los costos, sino un menor ritmo de crecimiento respecto del mes anterior. El nivel acumulado muestra que la distribución de envíos continúa operando con una variación superior a la registrada por la logística sin transporte, una diferencia asociada, entre otros factores, al peso de la mano de obra, los vehículos y los gastos propios de las entregas urbanas.
La mano de obra explicó la mayor parte del movimiento
Cinco rubros explicaron en conjunto el 89,22% de la variación promedio de los índices de AECAUM durante julio. La mano de obra aumentó 2,79% y aportó por sí sola el 61,18% del movimiento mensual, luego de que una suma fija no remunerativa de $30.000, abonada en junio, fuera incorporada al salario básico.
Los insumos registraron el mayor aumento porcentual, con una variación de 6,65%, medida a través del componente de energía eléctrica del índice mayorista. A ese movimiento se sumaron los incrementos de seguridad, del 3,75%; peajes, del 2%; y combustible GNC, del 1,71%.
La amortización vehicular fue la excepción más significativa: cayó 4,03% y registró la tercera disminución de ese componente en lo que va del año. Este descenso moderó parcialmente el impacto de los rubros laborales y energéticos, aunque no alcanzó para compensar su incidencia sobre el costo total de la distribución.
La distribución urbana concentró las subas más fuertes
Los indicadores de distribución urbana elaborados por CEDOL mostraron aumentos superiores a los índices generales. La operación con acompañante subió 3,53% en julio y acumuló una variación de 27,33% en los primeros siete meses de 2026. La distribución urbana sin acompañante avanzó 3,71% durante el mes y alcanzó un acumulado de 26,06%.
Estas mediciones reflejan la complejidad de las entregas en zonas de mayor densidad, donde los costos no dependen únicamente del combustible. También inciden los tiempos de carga y descarga, la disponibilidad de vehículos, la mano de obra, las restricciones de circulación y la necesidad de completar múltiples paradas en recorridos relativamente cortos. Por esa razón, la evolución de la distribución urbana puede diferir de la de otros componentes de la cadena logística.
Los peajes lideraron el índice con transporte
En el índice de CEDOL que incorpora los costos de transporte, los peajes registraron el mayor incremento del mes, con una suba de 18,32%. También aumentaron los lubricantes, 4,84%; los gastos generales, 4,14%; el costo financiero, 2,16%; los neumáticos, 1,83%; las reparaciones, 1,28%; los seguros, 0,62%; y el material rodante, 0,29%.
El combustible no presentó variaciones durante julio. La estabilidad de ese componente limitó el aumento del índice general, pero el fuerte ajuste de los peajes elevó la presión sobre las operaciones que dependen del transporte carretero. En conjunto, los datos muestran una estructura de costos con impactos diferenciados: la energía y la seguridad afectaron principalmente al almacenamiento; la mano de obra tuvo un papel central en la última milla y el servicio postal; y los peajes incidieron de manera específica sobre las operaciones que incluyen el traslado de mercaderías.
