La OCDE informó que los países que aplicaron el impuesto mínimo global a multinacionales registraron un aumento en la recaudación del impuesto de sociedades sin que se detectaran pérdidas significativas de empleo ni de inversión. El análisis se basa en datos reales del primer año de implementación en 2024 y abarca a más de 60 jurisdicciones que ya aplican las normas.

Resultados observados
El estudio comparó empresas por encima y por debajo del umbral de 750 millones de euros en ingresos anuales. Las compañías sujetas al gravamen mostraron tasas efectivas más altas, mientras que los efectos sobre inversión y contratación resultaron limitados. La OCDE estimó un incremento de ingresos públicos entre 79 000 y 109 000 millones de euros, equivalente al 2,4-3,4 % de la recaudación mundial por impuesto de sociedades.
Esta cifra es inferior a proyecciones anteriores, que anticipaban entre 155 000 y 192 000 millones de dólares anuales, ya que el informe solo cubre el ejercicio inicial. El diseño del impuesto busca evitar la competencia fiscal a la baja y garantiza una tasa mínima efectiva del 15 % independientemente del lugar donde se registren los beneficios.
El análisis confirma que el mecanismo cumplió su objetivo principal sin generar distorsiones inmediatas en las decisiones empresariales, aunque un acuerdo posterior negociado por la administración Trump modificó parcialmente su alcance para multinacionales estadounidenses.
