La Ruta Bioceánica gana peso hacia el Sudeste Asiático

La Ruta Bioceánica vuelve a ocupar un lugar relevante en la estrategia de Brasil para ampliar sus vínculos comerciales con Asia. El corredor, de unos 3.000 kilómetros, atravesará Paraguay, Argentina y Chile hasta conectar el territorio brasileño con puertos del Pacífico, pero su capacidad para reducir tiempos hacia los mercados asiáticos dependerá tanto de las carreteras como de la coordinación entre los cuatro países.

Un corredor terrestre entre dos océanos

El proyecto busca ofrecer a Brasil una salida más directa hacia terminales como Antofagasta e Iquique, en Chile, mediante un eje que enlazará el Atlántico con el Pacífico. Mato Grosso do Sul ocupa una posición central por su conexión con Paraguay y por concentrar parte de las obras necesarias para consolidar el cruce internacional.

La ruta podría modificar parte de la arquitectura logística utilizada por Brasil y otras economías sudamericanas para llegar a destinos de Asia. Su importancia se vincula con la posibilidad de acercar las cargas brasileñas a los puertos del Pacífico, desde donde continuarían por vía marítima hacia los mercados del Sudeste Asiático.

El acercamiento con ASEAN amplía la relevancia

El interés por la conexión bioceánica coincide con el fortalecimiento de las relaciones comerciales y de inversión entre Brasil y la Asociación de Naciones del Sudeste Asiático (ASEAN). Entre el 18 y el 21 de agosto, el secretario general del bloque, Kao Kim Hourn, realizó una visita de trabajo a Brasil, la primera de una autoridad de ese nivel al país, con reuniones en Brasilia y São Paulo.

La relación formal se organiza desde 2022 mediante la Alianza de Diálogo Sectorial ASEAN-Brasil. El programa de cooperación para 2024-2028 incluye comercio e inversión, resiliencia de las cadenas de suministro, desarrollo industrial, economía digital, seguridad alimentaria, energía y transporte. Durante la visita, representantes públicos y privados analizaron el aumento de los flujos comerciales y de inversión y el fortalecimiento de los vínculos empresariales.

ASEAN está integrada actualmente por 11 países del Sudeste Asiático, después de la incorporación de Timor-Leste como miembro pleno en 2025. Según los datos difundidos, el bloque reúne cerca de 700 millones de consumidores y un producto interno bruto estimado de entre 4,1 y 4,5 billones de dólares. Ese tamaño convierte el acceso logístico en un componente relevante de la agenda bilateral, aunque la información disponible no establece por sí sola un aumento concreto del comercio a través de la Ruta Bioceánica.

Las fronteras definirán el tiempo real de tránsito

La infraestructura vial constituye solo una parte del desafío. Paula Coelho Barbosa Tenuta, presidenta de la Comisión de Derecho Económico y Comercio Exterior de la OAB de Mato Grosso do Sul, advirtió que la reducción de kilómetros puede perder impacto si las cargas recuperan ese tiempo durante los trámites fronterizos. “De nada sirve reducir la distancia y el tiempo de transporte a los puertos del Pacífico si la carga pierde esta ventaja en trámites burocráticos”, sostuvo.

La especialista planteó integrar a las autoridades aduaneras, intercambiar información y coordinar a los organismos encargados de inspecciones, transporte y controles sanitarios. Una operación por el corredor puede atravesar sucesivamente los sistemas regulatorios de Brasil, Paraguay, Argentina y Chile, con exigencias distintas en documentación aduanera, normas de transporte y requisitos sanitarios y fitosanitarios.

Brasil ya utiliza herramientas como la Ventanilla Única de Comercio Exterior para centralizar y digitalizar procesos de importación, exportación y tránsito aduanero. Sin embargo, un sistema nacional no resuelve por sí solo una operación internacional: el desempeño del corredor dependerá de la interoperabilidad y la armonización de los procedimientos de los cuatro países.

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