Las acciones argentinas volvieron a operar en baja y se desacoplaron del avance de Wall Street, donde los principales índices subían entre 0,1% y 1,1% durante la temporada de balances corporativos. El índice S&P Merval cedía 0,3% al mediodía, hasta los 3.180.000 puntos, y encadenaba su cuarta caída consecutiva, con lo que retrocedía a su nivel más bajo desde el 2 de julio.
La presión también alcanzaba a los activos argentinos negociados en Nueva York. Entre los principales ADR, Satellogic perdía 3,5%, YPF bajaba 1,5% y Vista Energy retrocedía 1%. Los bonos soberanos en dólares descendían en promedio 0,2%, mientras el riesgo país aumentaba cuatro unidades, hasta 424 puntos básicos.

Petróleo y geopolítica cambian el escenario
El retroceso local responde, en buena medida, a la menor tensión en Oriente Medio y a la consecuente caída del petróleo, que debilitó el impulso de las compañías energéticas, de alta ponderación en el mercado argentino. El Brent bajaba 0,5%, a 78,98 dólares por barril, y el WTI cedía 0,9%, a 75,12 dólares, ambos en mínimos de tres semanas.
Las señales diplomáticas sobre el conflicto entre Estados Unidos e Irán redujeron el temor a interrupciones en el transporte energético y moderaron las expectativas inflacionarias globales. Para Argentina, el efecto es doble: un petróleo más barato perjudica a sus papeles energéticos, aunque también puede aliviar costos externos y presiones sobre los precios.
YPF comenzó además a operar bajo un split de diez acciones por cada título anterior, una medida destinada a facilitar las transacciones sin modificar el valor económico de la compañía. En paralelo, la Reserva Federal mantuvo sus tasas sin cambios, una decisión que favorece a los mercados emergentes al contener el costo financiero, aunque puede fortalecer a las monedas regionales y encarecer sus economías medidas en dólares.
En Wall Street, la nota negativa fue SpaceX, cuyas acciones se desplomaron 8% tras informar un fuerte aumento de su negocio de inteligencia artificial. La empresa destinó casi 16.000 millones de dólares a infraestructura de IA durante el trimestre, más de seis veces los ingresos del segmento, una señal de que el crecimiento futuro exige inversiones todavía muy elevadas.
