Las familias Porsche y Piëch, principales accionistas de Volkswagen a través de Porsche SE, elevaron este viernes la presión para acelerar una reestructuración que podría eliminar hasta 50.000 empleos adicionales y cerrar cuatro plantas en Alemania. Hans Dieter Poetsch, presidente de Porsche SE, afirmó que el grupo afronta una “encrucijada histórica” y advirtió que retrasar las decisiones agravará los problemas.
El respaldo de los accionistas de referencia refuerza al consejero delegado Oliver Blume, que busca reducir costes y capacidad industrial mientras Volkswagen enfrenta una demanda debilitada, mayores costes, incertidumbre arancelaria y la creciente competencia de fabricantes chinos, especialmente en el mercado europeo.

El ajuste choca con el poder sindical
La propuesta todavía depende del consejo de supervisión, donde los representantes de los trabajadores y el estado de Baja Sajonia tienen capacidad decisiva. El estado posee una participación del 20%, suficiente para bloquear acuerdos relevantes. Según fuentes citadas por Reuters, ambos grupos rechazaron el plan durante la reunión celebrada en julio. La próxima sesión está prevista para comienzos de septiembre.
IG Metall respondió acusando a las familias propietarias de proteger los dividendos a costa del empleo y rechazó el cierre de fábricas. El sindicato sostiene que la competitividad debe recuperarse mediante nuevos productos, innovación y una estrategia industrial clara, no solo mediante recortes.
El conflicto revela que el problema de Volkswagen ya no es únicamente financiero. La dirección considera que la estructura productiva heredada impide competir con fabricantes más ágiles y baratos, mientras los trabajadores temen que el ajuste destruya capacidades industriales difíciles de recuperar. Con el respaldo de Porsche SE y la oposición sindical y regional, la negociación de los próximos meses será decisiva para determinar si el grupo transforma su modelo mediante un acuerdo o entra en una confrontación prolongada que retrase la respuesta frente a sus rivales chinos.
