Las niñeras cobrarán desde $4.144 por hora en septiembre y el ajuste impactará en el costo de crianza

Las trabajadoras de casas particulares dedicadas al cuidado de personas, categoría que incluye a niñeras y cuidadoras, recibirán en septiembre de 2026 un aumento del 1,8%. La actualización fija una remuneración mínima de $4.144,32 por hora para quienes trabajan con retiro y de $4.599,99 para quienes lo hacen sin retiro. En la modalidad mensual, los valores de referencia serán de $523.998,96 y $579.654,92, respectivamente.

El salario de septiembre tendrá un componente adicional

Los importes publicados no expresan por completo el ingreso que corresponderá liquidar durante septiembre. Al aumento porcentual se añadirá el 25% de una suma no remunerativa abonada de manera extraordinaria en agosto, cuyo valor osciló entre $8.000 y $20.000 según la carga horaria semanal. Esa incorporación eleva levemente el salario efectivo respecto de una actualización calculada solo sobre la escala previa.

La integración será gradual. Según el esquema dispuesto por la Secretaría de Trabajo, Empleo y Seguridad Social, en octubre se incorporará otro 50% de aquella suma al básico y en noviembre se completará el 25% restante. El cambio tiene relevancia más allá del monto de bolsillo: al pasar a ser remunerativo, el concepto queda alcanzado por aportes y contribuciones, con efecto sobre la registración laboral y los derechos asociados al empleo formal.

Las escalas del servicio doméstico

La suba también alcanza al resto de las categorías. El personal para tareas generales cobrará $3.871,87 por hora con retiro y $4.144,32 sin retiro; sus salarios mensuales serán de $475.001,19 y $523.998,96. Para supervisores, la hora ascenderá a $4.603 con retiro y a $5.007,81 sin retiro, mientras que los montos mensuales llegarán a $574.213,77 y $635.342,02.

El personal para tareas específicas tendrá una escala de $4.379,51 por hora con retiro y $4.767,28 sin retiro, con referencias mensuales de $536.135,67 y $592.568,94. En el caso de los caseros, actividad prevista únicamente sin retiro, el valor será de $4.144,32 por hora y $523.998,96 al mes.

La carga horaria define la forma de liquidación

La modalidad de pago depende de la cantidad de horas trabajadas para un mismo empleador. Cuando la jornada alcanza 24 horas semanales o más, corresponde una liquidación mensual proporcional al tiempo efectivamente prestado. Por debajo de ese umbral, la remuneración se calcula por hora. Esta distinción es central en un sector con alta presencia de empleos de jornada parcial y múltiples empleadores.

También rige el principio de la categoría mejor remunerada: si una trabajadora combina, por ejemplo, el cuidado de niños con tareas de limpieza, el empleador debe pagar de acuerdo con la función de mayor escala entre las efectivamente realizadas. A ello se agrega un adicional por antigüedad del 1% por cada año trabajado y un plus del 31% para quienes se desempeñan en la Patagonia y en el partido bonaerense de Patagones.

El vínculo con el costo de criar un hijo

La actualización salarial del sector tiene un efecto directo sobre la canasta de crianza que mide mensualmente el Indec. El organismo calcula el componente de cuidado a partir de la remuneración del personal de casas particulares, por lo que los cambios en estas escalas se trasladan a uno de los indicadores utilizados para estimar el costo de sostener a niños y adolescentes.

En julio, último dato disponible, el costo del cuidado aumentó 3,48% en los cuatro grupos de edad relevados. Alcanzó $368.450 mensuales para menores de un año, $421.086 para niños de uno a tres años, $263.179 entre los cuatro y cinco años y $335.702 para el tramo de seis a doce años. La diferencia responde, entre otros factores, a la necesidad de horas de atención: en la franja de cuatro a cinco años, la jornada escolar reduce el tiempo de cuidado requerido.

La recomposición prevista hasta noviembre muestra que el gasto de cuidado no depende únicamente de la tarifa horaria de una niñera, sino también de la formalización, la antigüedad, la región y la extensión de la jornada. Para los hogares empleadores, la liquidación de septiembre exigirá considerar la nueva escala y la primera cuota incorporada al básico; para las trabajadoras, la transición hacia conceptos remunerativos consolida una base salarial con incidencia en aportes y protección social.

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