El gobernador de Jalisco, Pablo Lemus, expresó su inconformidad por la falta de respuesta de la Comisión Nacional del Agua (CONAGUA) a dos proyectos clave presentados hace un año para mejorar el abastecimiento y la calidad del agua en el Área Metropolitana de Guadalajara. Las iniciativas, el Acueducto Chapala-Guadalajara y la ampliación de la Planta Potabilizadora Número 1 de Miravalle, requieren una inversión cercana a los 17 mil millones de pesos y siguen sin contar con recursos federales asignados.
Durante su intervención, Lemus señaló que la Federación no ha destinado ni un solo peso a proyectos de infraestructura hídrica en el estado desde el inicio del sexenio de la presidenta Claudia Sheinbaum. Esta situación, según el mandatario, deja a Jalisco sin respaldo para atender una problemática que afecta directamente a millones de habitantes del AMG.
Proyectos presentados sin respuesta
Los dos proyectos fueron entregados formalmente a CONAGUA hace doce meses con el objetivo de resolver deficiencias históricas en el suministro y tratamiento del agua. El Acueducto Chapala-Guadalajara busca reforzar el traslado desde la principal fuente de abastecimiento, mientras que la ampliación de la planta de Miravalle incrementaría la capacidad de potabilización para reducir riesgos sanitarios. A la fecha, ninguna de las obras ha recibido autorización de recursos.
El gobernador recordó que ha solicitado una reunión con la presidenta Sheinbaum durante los últimos ocho meses para presentar estos y otros proyectos de infraestructura. Aunque la mandataria federal sugirió recientemente que una llamada sería más efectiva que declaraciones públicas, Lemus confirmó que hasta el momento no ha obtenido respuesta a su intento de contacto.

Postura del gobierno federal
El director del Organismo Cuenca Lerma–Santiago–Pacífico, Gustavo Figueroa Cuevas, aseguró que el gobierno federal ya destina más de 2 mil 200 millones de pesos a obras de tratamiento, abastecimiento y saneamiento en la región, incluyendo acciones relacionadas con el río Santiago. Esta declaración contrasta directamente con la versión del gobierno estatal, que insiste en que no existe apoyo para nuevos proyectos de gran escala.
La discrepancia entre ambas posiciones revela tensiones en la coordinación entre niveles de gobierno. Mientras el Ejecutivo estatal enfatiza la necesidad de inversiones de largo plazo contempladas en el plan hídrico de Jalisco, la autoridad federal subraya los recursos ya comprometidos en el ejercicio actual.
Impacto en la calidad del servicio
La ausencia de avances en estos proyectos mantiene vigente el riesgo de problemas recurrentes de calidad del agua en el AMG. Las obras propuestas buscan no solo aumentar el volumen disponible, sino también mejorar los estándares de tratamiento para reducir la dependencia de fuentes alternas y mitigar la contaminación acumulada en el sistema.
Especialistas en gestión hídrica han señalado en ocasiones anteriores que la falta de infraestructura adecuada incrementa los costos operativos para los organismos locales y limita la capacidad de respuesta ante sequías o incrementos en la demanda. En este contexto, el reclamo de Lemus apunta a la urgencia de definir responsabilidades compartidas entre federación, estado y municipios.
Relación institucional y próximos pasos
El gobernador descartó cualquier intención de confrontación con el gobierno federal y reiteró su disposición a mantener una relación de respeto. Sin embargo, insistió en que la solución requiere participación activa de los tres órdenes de gobierno para garantizar que los recursos lleguen y las obras se ejecuten.
La expectativa ahora se centra en si el llamado del mandatario estatal logrará abrir canales de diálogo que permitan destrabar los proyectos. La resolución de esta situación determinará en gran medida la capacidad de Jalisco para atender de manera estructural los desafíos de abastecimiento y calidad del agua en los próximos años.
