El Partido Liberal presentará este martes al Congreso Nacional una contrapropuesta a la reforma del subsector eléctrico impulsada por el Ejecutivo. La bancada, encabezada por Jorge Cálix, decidió no respaldar el proyecto oficial sin antes someterlo a consultas técnicas y análisis jurídicos, con el objetivo de plantear una ruta propia para la ENEE.

La propuesta mantiene a la Empresa Nacional de Energía Eléctrica como empresa pública y rechaza su eventual conversión en sociedad anónima. En paralelo, plantea un holding estatal con tres subsidiarias para generación, transmisión y distribución, una fórmula que busca ordenar responsabilidades sin abrir la puerta a una privatización indirecta. El texto también pone el foco en las pérdidas del sistema y el hurto de energía, dos factores que siguen presionando las finanzas de la estatal y limitan cualquier alivio tarifario.
El movimiento liberal eleva la discusión más allá del choque político: obliga a comparar el modelo del Gobierno con una alternativa que dice apoyarse en experiencias regionales, incluida la de países que ya reformaron sus sistemas eléctricos. El Congreso recibirá así dos marcos distintos para una misma urgencia, y la disputa real será si la reforma sirve para sanear la ENEE sin debilitar la propiedad pública ni trasladar el costo del desgaste operativo al usuario final.
