Libra cae ante dólar firme por energía

El dólar recupera terreno

La libra esterlina cerró el martes a la baja frente al dólar, en una sesión marcada por el repunte de los precios de la energía y por el aumento de los rendimientos de los bonos del Tesoro de largo plazo en Estados Unidos. Ese doble impulso reforzó al billete verde y mantuvo a los operadores prudentes a la hora de apostar por una corrección más profunda del dólar. Hacia las 03:33 horas, el GBP/USD descendía 0.11% hasta 1.3529, mientras que el EUR/USD retrocedía 0.06% a 1.1573.

En el mercado de divisas, el movimiento no respondió a un solo detonante, sino a la combinación de expectativas monetarias, tensión energética y señales de demanda por renta fija. La lectura dominante entre los analistas fue que el dólar sigue encontrando soporte cada vez que el mercado reduce su convicción sobre un giro inmediato de la Reserva Federal. A ello se sumó la subida del petróleo y del gas, que elevó la percepción de riesgo inflacionario en las grandes economías importadoras de energía.

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La presión sobre las tasas

Chris Turner, director global de mercados y de investigación regional para Reino Unido y Europa Central y del Este en ING, señaló que los dos factores de apoyo a corto plazo para el dólar son precisamente el encarecimiento de la energía y el alza en los rendimientos de los bonos del Tesoro a 30 años. A su juicio, si ambas tendencias se prolongan, podrían devolver a la discusión una subida de tasas de la Fed en septiembre, una posibilidad que el mercado todavía trata con cautela pero que ya no descarta por completo.

Turner agregó que el índice dólar DXY rebotó desde mínimos de rango en 99.40 registrados el día anterior y que el mercado todavía no muestra señales de una ruptura bajista sostenida. ING espera que el índice se mueva en una franja de 99.40 a 100. La lectura es relevante porque sugiere que el retroceso del dólar, que durante semanas había alimentado el apetito por otras divisas, sigue siendo frágil y dependiente de datos que confirmen una desaceleración más clara de la economía estadounidense.

Bonos corporativos y calendario económico

En la renta fija, Turner destacó la emisión récord de bonos corporativos con grado de inversión en Estados Unidos, que en agosto alcanzó 145.000 millones de dólares, como un factor más convincente detrás de la venta en el extremo largo de la curva que las preocupaciones fiscales. Según explicó, los diferenciales de los swaps a 30 años no se han ampliado, lo que reduce la probabilidad de que el movimiento reciente se interprete como un castigo estructural a la deuda estadounidense.

Los operadores también siguen de cerca una semana cargada de referencias. Este martes se publican los datos del IPP de julio, además de cifras semanales de empleo de ADP, producción industrial y vivienda. El mercado considera que el IPP tiene el mayor potencial de mover las cotizaciones en el corto plazo. Las minutas del Comité Federal de Mercado Abierto se difundirán el miércoles por la noche y podrían ofrecer más pistas sobre la disposición de la Fed a mantener una postura restrictiva durante más tiempo.

Señales débiles en Reino Unido

En el frente británico, James Smith, economista de ING para Reino Unido, describió los últimos datos laborales como poco concluyentes. Dijo que no hay nada especialmente impactante en las cifras recientes del mercado laboral, aunque persisten señales de enfriamiento. La nómina cayó ligeramente, reflejando una divergencia entre un sector público que aún contrata, un deterioro en los servicios al consumidor y un sector privado estancado.

Smith pidió cautela al interpretar el repunte del desempleo, debido a los conocidos problemas de muestreo en la Encuesta de Población Activa. También subrayó que el crecimiento salarial del sector privado continúa por debajo del 3%, un nivel que, en su lectura, deja poco margen para que el Banco de Inglaterra sostenga una narrativa de endurecimiento adicional. Su diagnóstico apunta a un mercado laboral frío y a presiones salariales limitadas, dos condiciones que reducen la urgencia para nuevas subidas de tasas este año.

Euro, libra y expectativas de política monetaria

La respuesta del mercado europeo fue desigual. El EUR/GBP se fortaleció levemente tras la publicación de los datos británicos y ING ve un sesgo hacia 0.8570/80. Para el euro, Turner observó que el repunte del EUR/USD se frenó justo por encima de 1.16 y que los operadores tenderán a actuar con prudencia mientras sigan altos los precios del gas natural y se acerque la publicación de las minutas de la Fed. Para la sesión del martes, el banco proyecta un rango de 1.1520 a 1.1580.

La energía sigue siendo la variable de fondo más sensible. El mayor costo energético refuerza la expectativa de una subida de 25 puntos base del Banco Central Europeo en septiembre y de otro aumento similar a comienzos del próximo año. ING mantiene como escenario base un euro en 1.17 para finales de septiembre y en 1.18 para fin de año, siempre que la Fed se abstenga de subir tasas. En ese marco, el mercado de divisas se mueve menos por un único dato que por la interacción entre inflación, energía, rendimientos y expectativas de política monetaria en ambos lados del Atlántico.

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