La Línea 2 del Cablebús reanudó este lunes 10 de agosto su servicio regular, luego de concluir el domingo su revisión anual, mientras que la Línea 1 inició desde esta misma fecha un nuevo periodo de mantenimiento programado que se extenderá hasta el 23 de agosto. El calendario marca una transición operativa relevante para el sistema de transporte por cable de la Ciudad de México, que alterna cierres parciales para conservar la seguridad y la continuidad del servicio en dos corredores con alta demanda cotidiana.
La Línea 2, que conecta Constitución de 1917 con Santa Marta, permaneció fuera de operación del 27 de julio al 9 de agosto. Durante ese lapso se ejecutaron trabajos de mantenimiento preventivo y predictivo que, de acuerdo con la información oficial, incluyeron la sustitución de rodamientos en cuatro poleas motrices y de retorno, el mantenimiento mayor a todos los sistemas de frenado y la inspección especial de dos balancines de poste. También se intervinieron sistemas motrices, de tensión, sincronización, accionamientos de rescate y distintos elementos de seguridad, además de labores de conservación en estaciones, infraestructura asociada y subestaciones.

La magnitud de esas tareas ayuda a explicar por qué el cierre fue temporal pero completo. En un sistema como Cablebús, donde la operación depende de una combinación de equipos mecánicos, eléctricos y de control, la revisión anual no es un trámite administrativo sino una condición para sostener la confiabilidad del servicio. La atención sobre frenado, tensión y rescate apunta a los puntos críticos de cualquier teleférico urbano: los componentes que más influyen en la seguridad, la estabilidad del recorrido y la capacidad de respuesta ante una eventual emergencia.
En paralelo, comenzó la revisión anual de la Línea 1, que corre de Indios Verdes a Cuautepec. En este trayecto se prevén labores de mantenimiento preventivo en sistemas electromecánicos, cabinas y torres, así como en cuartos eléctricos y el sistema de peaje. También habrá inspecciones especializadas de los sistemas eléctricos, hidráulicos y mecánicos del teleférico, desplazamiento de cables aéreos, pruebas de carga y rehabilitación de balancines en torres de la línea troncal.
Para mitigar el impacto sobre los usuarios, la Red de Transporte de Pasajeros ofrecerá servicio gratuito en la Línea 1 mientras duren los trabajos. Esa medida busca preservar la conectividad en zonas donde el Cablebús funciona como enlace estructural con otros modos de transporte. En términos prácticos, el beneficio de la revisión depende no solo de la calidad técnica de las labores, sino también de la capacidad de absorber la demanda durante el cierre sin generar cuellos de botella mayores en los traslados diarios.
El esquema de mantenimiento escalonado refleja una lógica operativa que se ha vuelto clave en sistemas de movilidad de alta ocupación: intervenir por tramos para evitar una paralización simultánea y, al mismo tiempo, aprovechar ventanas de menor presión para revisar equipos de vida útil prolongada. Aunque estos cierres pueden generar molestias puntuales, forman parte del costo de mantener funcionando una infraestructura que requiere supervisión constante y piezas sujetas a desgaste. La apuesta institucional es clara: priorizar la seguridad y la confiabilidad sobre la continuidad ininterrumpida, en un servicio donde ambos factores no suelen ser compatibles sin mantenimiento periódico.
