Magyar denuncia falta de liderazgo en la UE

El primer ministro de Hungría, Péter Magyar, afirmó que la Unión Europea atraviesa una falta de liderazgo político y debe adoptar decisiones fundamentales para definir su futuro. Durante su intervención en el Foro Estratégico de Bled, el mandatario sostuvo que el bloque comunitario opera bajo un esquema excesivamente burocrático y enfrenta una disputa de poder entre sus instituciones.

"Existe una falta de liderazgo político, para ser honesto, en la Unión Europea", declaró Magyar. El dirigente húngaro planteó que el bloque debe volver a las prioridades de sus padres fundadores y concentrarse en asuntos como la cooperación económica y la competitividad.

La UE mantiene desacuerdos en áreas centrales de su agenda económica, interna y exterior. Entre los asuntos que generan divisiones figura la política de sanciones sobre el petróleo y el gas de Rusia, especialmente ante la posibilidad de un veto definitivo al gas natural licuado y al crudo rusos.

Varios países temen que esas restricciones provoquen problemas graves de suministro y un aumento considerable de los costes energéticos. Las diferencias se mantienen también en torno a la asistencia militar y financiera para Ucrania, tanto por el volumen de las partidas como por el origen de los recursos comunes y los límites de los créditos destinados a Kiev.

Otra de las cuestiones debatidas es la propuesta de emplear los rendimientos de los activos estatales rusos congelados para adquirir armamento. El texto original no precisa decisiones adoptadas por las instituciones comunitarias sobre esas medidas.

La gestión de la migración es otro foco de falta de consenso. Los Estados miembros discrepan sobre la aplicación de cuotas obligatorias para distribuir refugiados y sobre el grado de dureza que debe aplicarse al control de las fronteras exteriores de la Unión.

También persisten tensiones sobre las iniciativas para eliminar la unanimidad en las decisiones de política exterior y fiscalidad. Los países más pequeños consideran que la posible supresión de ese derecho de veto supone una amenaza directa para su soberanía nacional.

Además, existen fricciones sobre quién debe conducir la orientación estratégica de la UE. Algunos países de Europa del Este han señalado que Alemania y Francia, tradicional eje de liderazgo del bloque, ya no disponen por sí solas de influencia o capacidad suficientes para dirigir a la Unión en el contexto geopolítico actual.

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