Manufactura mexicana pierde personal ocupado en mayo de 2026

La Encuesta Mensual de la Industria Manufacturera (EMIM) reveló que el personal ocupado en el sector manufacturero de México registró una contracción durante mayo de 2026, con la excepción notable del subsector eléctrico-electrónico. Los datos del Instituto Nacional de Estadística y Geografía muestran una disminución general que contrasta con el comportamiento positivo de las remuneraciones promedio en términos anuales.

Contracción mensual y anual del empleo manufacturero

El personal ocupado en la industria manufacturera descendió 0.5 por ciento a tasa mensual y 1.6 por ciento a tasa anual. Esta reducción se concentró principalmente en los trabajadores dependientes de la razón social, que cayeron 2 por ciento, mientras que los obreros y técnicos en producción experimentaron la baja más pronunciada dentro de ese grupo, con 2.3 por ciento. Los trabajadores no dependientes de la razón social sufrieron una caída aún mayor, de 4 por ciento.

La disminución del empleo se reflejó directamente en las horas trabajadas, que también bajaron 0.5 por ciento mensual y 1.6 por ciento anual. Estos indicadores sugieren una desaceleración en la actividad productiva que no se limita a un ajuste temporal, sino que apunta a una tendencia más sostenida en varios subsectores tradicionales.

Manufactura mexicana pierde personal ocupado en mayo de 2026

Variaciones por subsector y excepciones clave

La mayoría de los subsectores reportaron reducciones anuales en el personal ocupado. La fabricación de productos a base de minerales no metálicos registró la mayor caída con 2 por ciento, seguida por la fabricación de equipo de computación y componentes electrónicos con 1.9 por ciento. Las industrias metálicas básicas disminuyeron 1.4 por ciento, la industria química 0.4 por ciento y la fabricación de productos derivados del petróleo y carbón apenas 0.1 por ciento.

El subsector eléctrico-electrónico, que incluye la fabricación de equipo de computación, comunicación y accesorios electrónicos, fue la única excepción relevante al registrar un incremento en el empleo. Este comportamiento contrasta con la tendencia general y podría estar vinculado a la relocalización de cadenas de suministro hacia México, aunque los datos de la EMIM no permiten establecer una relación causal directa sin información adicional de inversión extranjera.

Evolución de las remuneraciones reales

A pesar de la reducción en el personal ocupado, los salarios reales promedio del sector manufacturero aumentaron 1.5 por ciento a tasa anual, aunque descendieron 0.9 por ciento a tasa mensual. Los ingresos de obreros y técnicos en producción crecieron 3.7 por ciento anual, mientras que los de trabajadores no dependientes de la razón social bajaron 1.1 por ciento.

El subsector eléctrico-electrónico lideró el alza en remuneraciones con un incremento anual de 7.1 por ciento. En el extremo opuesto, la industria química registró la mayor caída con 7.5 por ciento anual. Estas diferencias reflejan la heterogeneidad del sector manufacturero, donde la demanda de mano de obra calificada en tecnologías de la información contrasta con la presión sobre costos en industrias más maduras.

Caída simultánea en producción manufacturera

La producción de la industria manufacturera también disminuyó 0.6 por ciento mensual y 0.1 por ciento anual durante mayo de 2026. Esta contracción coincide con la reducción de horas trabajadas y refuerza la lectura de una desaceleración moderada que afecta tanto el volumen de empleo como la intensidad de la actividad productiva.

El conjunto de indicadores apunta a que las empresas manufactureras están ajustando sus niveles de operación ante una demanda externa e interna más débil. Sin embargo, el crecimiento de las remuneraciones reales en términos anuales indica que el ajuste no se ha traducido en una reducción generalizada de los ingresos de los trabajadores que permanecen empleados.

Implicaciones para el mercado laboral

La combinación de menor empleo y mayor salario real promedio sugiere un proceso de selección en el que las empresas retienen trabajadores con mayor productividad o especialización. Este patrón es consistente con la transición hacia actividades de mayor valor agregado, aunque también podría reflejar rigideces en la contratación formal que dificultan ajustes más graduales.

Los datos de mayo de 2026 confirman que el sector manufacturero mexicano atraviesa una fase de consolidación desigual. Mientras algunos subsectores vinculados a la electrónica mantienen dinamismo, la mayor parte de la industria enfrenta una contracción que podría prolongarse si las condiciones de demanda externa no mejoran en los próximos meses.

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