6 millones de plantas para 31 estados
Desde Santiago Xalitzintla, a las faldas del Popocatépetl, Claudia Sheinbaum y Alejandro Armenta dieron inicio a la Jornada Nacional de Reforestación 2026, una operación simultánea en las 31 entidades del país. La meta inmediata es ambiciosa: movilizar a 241 mil personas para sembrar más de 6 millones de plantas y restaurar 32 mil 184 hectáreas. El arranque en Puebla no es solo simbólico; coloca la restauración ambiental en el centro de una política federal que busca volumen, coordinación territorial y continuidad hasta 2030.

La estrategia mezcla siembra directa, dispersión con drones y participación comunitaria para intervenir zonas de difícil acceso. Sader informó que se usarán 1.7 millones de semillas de especies maderables y cerca de medio millón más por vía aérea; solo este domingo se prevé trabajar en más de 2 mil hectáreas. El dato de fondo es político y ambiental a la vez: el gobierno apuesta a una restauración que no dependa solo del Estado, sino de ejidos, comunidades indígenas, municipios y Fuerzas Armadas, con la mira puesta en una meta mayor de 1,500 millones de plantas y semillas hacia 2030.
La presión es territorial
Semarnat planteó que la reforestación debe leerse como justicia ambiental, no como jornada aislada. El mensaje apunta al corazón del problema: en México, gran parte del territorio forestal está en manos comunitarias, así que cualquier restauración duradera depende de esos actores. Iniciar en Puebla, además, refuerza el vínculo entre identidad local, simbolismo del Popocatépetl y capacidad operativa federal. El reto ya no es solo plantar más, sino sostener los ecosistemas que harán viables esos árboles.
