Los mercados accionarios se encaminan a su mejor semana desde abril, apoyados por la caída del petróleo y un reporte laboral estadounidense que reavivó las expectativas de una Reserva Federal menos restrictiva. Los futuros de Wall Street avanzan, con el Nasdaq al alza, mientras Europa opera en terreno positivo.

Empleo débil, dólar bajo presión
Estados Unidos registró 23 mil despidos en julio, frente a una expectativa de 85 mil nuevos puestos, y la tasa de desempleo bajó a 4.1%. La señal es ambigua: enfría las perspectivas de crecimiento, pero aumenta la probabilidad de que la Fed modere su política. La falta de una guía clara de Kevin Warsh mantiene la cautela, aunque el índice dólar cedió 0.06% y el peso mexicano se apreció 0.51%, a 17.12 por dólar, su mejor nivel desde febrero.
El Brent acumula una baja semanal cercana a 7%, reflejo de las negociaciones sobre el tránsito en Ormuz y una menor prima de riesgo energético. En contraste, oro y plata suben con fuerza, una combinación que revela cobertura ante incertidumbre geopolítica y monetaria. El crédito corporativo añade una alerta: la demanda de financiamiento para IA y centros de datos está elevando rendimientos y retrasando colocaciones, un posible límite para el impulso bursátil si el costo de capital sigue aumentando.
En México, la inflación anual se moderó a 3.12% en julio, en línea con lo previsto. El dato respalda un entorno más favorable para el peso, pero su avance dependerá sobre todo de la trayectoria del dólar y de las próximas señales de la Fed.
