Merz Impulsa Corredor de Hidrógeno Verde con Argelia

La visita del canciller alemán Friedrich Merz a Argel ha puesto de relieve una nueva etapa en las relaciones energéticas entre ambos países. El anuncio de impulsar con decisión el Corredor SurH2 refleja el interés compartido por transformar el flujo de gas natural en un corredor de hidrógeno verde que conecte el norte de África con el centro de Europa a través de Italia y Austria.

Raíces del abastecimiento argelino a Europa

Argelia ha sido durante décadas un proveedor estable de gas por gasoducto para la Unión Europea. Desde la crisis energética de 2022, su papel se volvió aún más visible porque sustituyó volúmenes que antes llegaban desde Rusia. Los datos oficiales muestran que en 2023 Argelia ocupaba el segundo lugar entre los suministradores por tubería, solo por detrás de Noruega. Esta posición no surgió de la nada: los gasoductos Transmed y GME, construidos en los años ochenta y noventa, establecieron una infraestructura física y contractual que hoy sirve de base para el nuevo proyecto de hidrógeno.

El Corredor SurH2 reutiliza parte de esa red existente y añade tramos nuevos de 3.300 kilómetros. La declaración de intenciones firmada en enero de 2025 entre Alemania, Italia y Argelia marca el primer paso formal hacia la conversión de un sistema pensado para metano en uno capaz de transportar hidrógeno renovable a gran escala.

Del gas al hidrógeno: continuidad y cambio

La transición no es solo técnica. Argelia dispone de vastos recursos solares y eólicos que permiten producir hidrógeno verde a costes competitivos. El proyecto contempla electrolizadores alimentados por parques renovables en el sur del país, desde donde el hidrógeno se transportaría hasta la costa mediterránea. Alemania, por su parte, necesita importar grandes volúmenes de moléculas limpias para descarbonizar su industria química y siderúrgica, sectores que difícilmente pueden electrificarse por completo.

Merz Impulsa Corredor de Hidrógeno Verde con Argelia

La lógica económica es clara: el mismo gasoducto que hoy transporta gas natural puede, con modificaciones y nuevos materiales, llevar hidrógeno. Esta reutilización reduce los costes de inversión y acelera los plazos. Sin embargo, el cambio exige también nuevos marcos regulatorios sobre certificación de origen renovable y normas de calidad del hidrógeno, cuestiones que la declaración conjunta germano-argelina menciona de forma explícita.

Dimensiones geopolíticas del corredor

El Corredor SurH2 no es un proyecto aislado. Forma parte de la estrategia europea de diversificación de proveedores y de rutas de suministro. Al conectar tres países mediterráneos, el corredor crea interdependencias que pueden estabilizar las relaciones en una región marcada por tensiones migratorias y de seguridad. La mención en la declaración conjunta a la cooperación en migración, defensa y minerales críticos indica que Berlín y Argel ven el hidrógeno como un ancla para una relación más amplia.

Italia actúa como puente físico y político. Su territorio acoge la mayor parte del trazado submarino y terrestre, lo que le otorga influencia sobre los volúmenes que finalmente llegan a Alemania. Esta posición intermedia refuerza el papel de Roma en la política energética europea y explica por qué el canciller Merz insistió en la coordinación tripartita.

Impactos económicos en Argelia

Para Argelia, el proyecto representa una oportunidad de diversificar su economía más allá del gas natural. Los ingresos por exportaciones de hidrocarburos siguen representando más del 90 % de los ingresos en divisas. El hidrógeno verde podría generar una nueva fuente de divisas y atraer inversión extranjera directa en renovables y electrolizadores. Empresas alemanas ya exploran participaciones en parques solares asociados al corredor, lo que podría crear empleo cualificado en regiones del sur argelino tradicionalmente marginadas.

El volumen comercial bilateral, que alcanzó 3.600 millones de euros en 2023, tiene margen para crecer si se materializan contratos de compra de hidrógeno a largo plazo. Estos contratos ofrecerían a Argelia la visibilidad necesaria para financiar la infraestructura y, al mismo tiempo, darían a Alemania seguridad de suministro con precios predecibles.

Consecuencias para la transición energética europea

La materialización del Corredor SurH2 contribuiría a cumplir los objetivos de importación de hidrógeno renovable fijados por la estrategia europea REPowerEU. Alemania ha fijado la meta de importar hasta 10 millones de toneladas de hidrógeno o derivados para 2030. Un solo corredor de esta magnitud podría cubrir una fracción significativa de esa demanda, reduciendo la dependencia de rutas marítimas más costosas como las que implican amoníaco o metanol.

Además, el proyecto envía una señal a otros países del norte de África. Túnez y Marruecos ya estudian iniciativas similares. La competencia entre rutas podría bajar los precios finales del hidrógeno importado y acelerar la descarbonización de la industria europea. Sin embargo, la viabilidad depende de que los costes de producción en Argelia se mantengan por debajo de los umbrales que hagan competitivo el hidrógeno frente a alternativas locales o importaciones desde otros continentes.

Riesgos y condiciones de éxito

El éxito del corredor enfrenta varios desafíos. El primero es técnico: la conversión de gasoductos existentes requiere estudios detallados sobre compatibilidad de materiales y compresores. El segundo es financiero: la inversión estimada supera los 10.000 millones de euros y necesita garantías de demanda a largo plazo. El tercero es político: cualquier inestabilidad interna en Argelia o tensiones con países de tránsito podría retrasar los plazos.

La declaración conjunta menciona la necesidad de una agenda estratégica que abarque también minerales críticos y cooperación tecnológica. Esta amplitud sugiere que ambos gobiernos entienden que el hidrógeno no puede tratarse de forma aislada. La transferencia de conocimiento en electrolizadores y en gestión de redes renovables será tan importante como la infraestructura física.

El impulso anunciado por Merz marca por tanto un punto de inflexión. Si los plazos se cumplen, el Corredor SurH2 podría convertirse en el primer gran eje de hidrógeno renovable entre África y Europa, redefiniendo las relaciones energéticas del Mediterráneo para las próximas décadas.

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