Meta aceptó pagar 16.700 millones de dólares y aplicar nuevas restricciones a Facebook e Instagram para adolescentes en Estados Unidos, como parte de un acuerdo aprobado por la jueza federal Yvonne Gonzalez Rogers, en Oakland. El pacto cierra el principal juicio contra la empresa por las acusaciones de adicción de menores a sus redes sociales.

Las medidas bloquearán automáticamente el acceso de adolescentes entre la medianoche y las seis de la mañana. Además, establecerán por defecto un límite acumulado de dos horas diarias, sin contar mensajes ni videos de formato largo. Solo los padres con cuentas vinculadas podrán flexibilizar esos ajustes.
El acuerdo también prohíbe los filtros que imitan cirugía estética. Meta no admitió responsabilidad ni conducta indebida y mantuvo su rechazo a las acusaciones.
La compañía enfrentaba demandas de una coalición de 29 estados, que la acusaba de diseñar plataformas adictivas para adolescentes, ocultar sus efectos y vulnerar normas sobre datos de menores de 13 años. El entendimiento pone fin a casi cinco años de litigio y puede servir de precedente para casos contra YouTube, TikTok y Snapchat.
