Meta aceptó pagar hasta 18 mil millones de dólares para cerrar en Oakland, California, las demandas de 47 estados de Estados Unidos que la acusaban de diseñar Facebook e Instagram para generar dependencia y dañar la salud mental de menores. El acuerdo, anunciado durante la segunda semana del juicio oral, evitó una posible condena de hasta un billón de dólares y la comparecencia bajo juramento de Mark Zuckerberg.

La demanda conjunta de los fiscales generales no se centraba en una falla técnica aislada. Sostenía que la dirección de Meta habría conocido desde 2021, a partir de investigaciones internas de sus propios científicos de datos, los efectos nocivos de Instagram entre adolescentes. La acusación vinculaba el uso de la plataforma con trastornos de imagen corporal, ansiedad, depresión y conductas suicidas.
El juicio abrió con testimonios de exempleados
Al comenzar el proceso, exempleados e ingenieros describieron una cultura corporativa que, según sus declaraciones, se resistía a colocar la protección de los menores por encima de las métricas de uso. Con esos testimonios, la posibilidad de que Zuckerberg declarara ante el tribunal cobró relevancia, al igual que un eventual veredicto que calificara los productos de la compañía como adictivos y peligrosos por diseño.
El pacto interrumpió ese recorrido judicial antes de que un jurado resolviera el caso. El texto original sostiene que un fallo adverso podía afectar la cotización de Meta en Wall Street y debilitar la protección legal de la industria tecnológica frente a futuras demandas civiles de familias afectadas.
Los compromisos incluidos en el acuerdo
A cambio, Meta presentó medidas de autorregulación para usuarios menores de 18 años. El paquete contempla un límite predeterminado de dos horas diarias, bloqueo del acceso entre la medianoche y las seis de la mañana, silencio de notificaciones de las 22:00 a las 07:00 horas y durante la jornada escolar. También incluye la eliminación del contador público de “likes”, la prohibición de filtros de cirugía estética, un feed cronológico alternativo y una auditoría externa con acceso a datos de la empresa.
La aplicación práctica de esas medidas depende, sin embargo, de la verificación de edad. El texto advierte que cuentas secundarias, fechas de nacimiento falsas y perfiles fuera del control parental pueden sortear los límites. Además, ofrecer un feed cronológico como alternativa no modifica necesariamente el diseño predeterminado, que conserva la recomendación algorítmica, el desplazamiento infinito y el sistema de recompensas variables.
La auditoría independiente enfrentará el reto de examinar algoritmos opacos y cambiantes, mientras que una verificación de edad más estricta podría requerir datos oficiales o biométricos. El acuerdo cerró el litigio sin una resolución judicial sobre las acusaciones centrales y sin que Zuckerberg tuviera que comparecer ante el tribunal.
