Una crisis ya mortal
Mexicali vive su verano más extremo en años: la ciudad ha superado los 51 grados y Baja California ya encabeza las muertes por calor en México, con 33 fallecimientos reportados hasta el 13 de agosto, 31 de ellos en la capital estatal. La cifra confirma que el calor dejó de ser una incomodidad estacional y se convirtió en un problema de salud pública con impacto directo en la calle, el trabajo y la movilidad.

El patrón de víctimas se repite: personas en situación de calle, migrantes, deportados y habitantes sin acceso a refugio o hidratación. Las autoridades han respondido con brigadas, albergues y puntos de agua, pero la presión sigue creciendo; la Cruz Roja calcula que hasta 30% de sus servicios diarios están ligados a afectaciones por el calor. En Mexicali, la emergencia ya no se mide solo en grados, sino en quién logra resistir el día.
