Mexicanos recortan compras ante el alza básica

El dinero rinde cada vez menos en México. La encuesta semestral de la Alianza Nacional de Pequeños Comerciantes (Anpec) muestra que los consumidores, especialmente quienes compran en tiendas de barrio, han reducido productos para intentar cubrir los artículos esenciales del hogar.

Entre los bienes que más se han dejado de comprar figuran los alimentos enlatados, embutidos, dulces, botanas, pan de caja, cigarros y lácteos. El patrón apunta a una estrategia de ajuste: las familias están eliminando primero productos procesados, prescindibles o de consumo frecuente, antes de renunciar a los alimentos considerados básicos.

Más compras fiadas, menos margen familiar

La presión también se refleja en los precios. De acuerdo con la Anpec, las bebidas refrescantes acumularon el mayor incremento, con 74%, seguidas de los cigarros, con 66%, y las botanas y frituras, con 57.4%. Estas variaciones ayudan a explicar por qué algunos productos desaparecen de la lista de compras, aunque no todos sean indispensables.

Cuatro de cada diez tenderos consultados afirmaron que sus clientes ya no cuentan con ingresos suficientes para completar la canasta básica. Además, casi la mitad de los compradores recurre al fiado, una señal de falta de liquidez inmediata y de una creciente dependencia del crédito informal para sostener el consumo cotidiano.

La Anpec calculó que una canasta para una familia de cuatro personas costó 2,117.86 pesos en julio de 2026, 14.80 pesos menos que el mes anterior, pero todavía por encima de los 2,000 pesos desde el inicio del año. La cifra contrasta con el rango de 748.50 a 910.30 pesos reportado por Profeco. La diferencia responde a que ambas instituciones utilizan metodologías y selecciones de productos distintas; por ello, más que una contradicción directa, revela el impacto que tiene la definición de “canasta básica” sobre la percepción del gasto familiar.

Artículos relacionados

Últimos artículos